El equipo siberiano Garage 54 sorprendió con un nuevo experimento, ensamblando un motor con pistones cuadrados colocados en cilindros cúbicos. No es un "motor cuadrado" tradicional con carrera y diámetro iguales, sino literalmente pistones con cuatro ángulos rectos. A pesar de lo absurdo que pueda parecer la idea, el motor funcionó.
Para crear cámaras de combustión cuadradas, se utilizó equipo de electroerosión (EDM), que permitió cortar cavidades rectangulares precisas. Los pistones se fabricaron con una ligera conicidad hacia arriba para evitar que se atasquen al calentarse, y en lugar de los anillos de pistón clásicos, se utilizaron sellos de goma, ya que los anillos estándar no son adecuados para una construcción angular. Después de un primer arranque fallido debido a la falta de compresión, los maestros reelaboraron los pistones, agregaron anillos adicionales y pulieron las superficies.
Al final, el motor arrancó, funcionó en ralentí e incluso permitió que el automóvil se pusiera en marcha. Sin embargo, el escape emitía un fuerte humo, los pistones rozaban contra las paredes y los anillos de goma comenzaron a derretirse. El experimento demostró por qué los cilindros redondos siguen siendo el estándar: las formas cuadradas concentran la carga en las esquinas, empeoran la disipación de calor y dificultan el sellado.