Con un presupuesto de hasta 3 millones de rublos (unos 35 mil dólares), los automovilistas rusos pueden adquirir automóviles usados de China, pertenecientes al segmento masivo. Se trata de modelos de marcas japonesas, chinas y alemanas, que se distinguen por su precio accesible y buen estado técnico. Entre las opciones populares se encuentran los crossovers y sedanes, que gozan de demanda gracias a su practicidad y capacidad.
En el presupuesto indicado encaja, por ejemplo, un crossover usado Toyota RAV4 en la configuración básica con tracción delantera. También está disponible el crossover chino con tracción total Geely Monjaro, que destaca por su alto nivel de equipamiento. Otro modelo popular es el Volkswagen Golf usado con un motor turbo de 1.4 litros y 150 caballos de fuerza y una caja de cambios robotizada. Estos automóviles, a pesar de su sencilla configuración, generalmente se encuentran en buen estado.
Los crossovers dominan entre los coches extranjeros usados importados, lo que se explica por su mayor tamaño y alta distancia al suelo, demandada por los compradores rusos. Además de los crossovers, los sedanes espaciosos gozan de popularidad. La demanda de hatchbacks y automóviles deportivos, por el contrario, disminuye, lo que refleja las preferencias de los compradores por modelos prácticos.