En China se llevó a cabo una operación a gran escala contra los autoblogueros deshonestos. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, junto con la Administración del Ciberespacio y otros departamentos, lucharon durante tres meses contra la información falsa en Internet. Se centraron en la especulación ilegal, la difamación y las reseñas falsas que dañaban la reputación de los fabricantes de automóviles. Como resultado, fue detenido un grupo de blogueros que difundían reseñas falsas por dinero.
La investigación demostró que los rumores sobre problemas con los automóviles Nio y Xiaomi, como la combustión espontánea o el mal funcionamiento de las puertas después de accidentes, resultaron ser falsos. Estos mensajes, que causaron revuelo en la red, formaban parte de una campaña pagada. El canal financiero CCTV informó que este tipo de noticias falsas se difundían activamente para desacreditar a las marcas.
Los periodistas descubrieron que un autobloguero con una audiencia de 600 mil suscriptores recibía entre 2500 y 5300 dólares por videos cortos con reseñas falsas. Las autoridades exigieron a las plataformas en línea que refuercen el control sobre el contenido, incluso utilizando tecnologías de inteligencia artificial, para garantizar la limpieza del entorno informativo en la industria automotriz.