Muchos propietarios de automóviles creen que si un automóvil permanece sin moverse durante mucho tiempo, no se desgasta, pero en la práctica, una larga estadía puede convertirse en una prueba seria. Así lo afirmó Pavel Bajarev, experto técnico sénior de Sintec Lubricants.
Según él, incluso un automóvil nuevo que se deja sin moverse durante mucho tiempo no está asegurado contra problemas.
Y en primer lugar, sufren los fluidos técnicos: el "sistema circulatorio" del automóvil. La pérdida de sus propiedades de trabajo puede provocar corrosión interna, lubricación deficiente, futuro sobrecalentamiento e incluso falla del sistema.
Así, incluso en un automóvil parado, el aceite del motor continúa envejeciendo y oxidándose, las propiedades lubricantes y protectoras disminuyen. El espesante y los aditivos se exfolian, la suciedad puede asentarse en el fondo del cárter. El anticongelante con silicatos en su composición pierde con el tiempo su capacidad de resistir la corrosión.
Además, el líquido de frenos, a pesar de su estanqueidad, absorbe la humedad del aire, lo que empeora el funcionamiento del sistema de frenos. Finalmente, el combustible pierde sus propiedades originales durante el almacenamiento prolongado.