El aumento previsto de la tasa de reciclaje en Rusia podría aumentar drásticamente los precios de los automóviles importados paralelamente y prácticamente detener sus ventas. Así lo comentó a Autonews Dmitry Zabora, jefe del servicio Carwin.
Según él, los nuevos coeficientes de la tasa de reciclaje cierran de hecho la importación de automóviles de más de tres años. Así, el Honda CR-V y el Honda Breeze, que antes costaban entre 2,2 y 2,5 millones de rublos, subirán al menos 1,3 millones ya en noviembre, y tras la indexación de enero sumarán unos 1,6 millones más.
El aumento de precios es especialmente notable para los modelos más grandes. El Hyundai Santa Fe con diésel y tres filas de asientos costará entre 3 y 3,5 millones más, y el BMW X5 sumará casi 4 millones de rublos. Incluso los automóviles de gran consumo no escaparán al aumento de precios: el Geely Coolray subirá de precio hasta casi 3 millones, y el Geely Monjaro superará los 5 millones de rublos.
Zabora prevé una reducción de las importaciones procedentes de China y Corea del 80-85%, y de Japón hasta el 15%. En su opinión, esto supondrá un duro golpe para el mercado y provocará un aumento del interés por los automóviles usados. Los diputados ya se han dirigido al gobierno, advirtiendo de que la subida de la tasa de reciclaje afectará sobre todo al segmento de gran consumo y a los modelos asequibles.