El coche eléctrico nacional "Átom" superó las pruebas de resistencia a la corrosión en el centro FGUP "NAMI" en Dmitrov. La carrocería resistió 900 horas en una cámara de niebla salina, el equivalente a ocho años de funcionamiento en condiciones urbanas.
El servicio de prensa de la marca mostró imágenes de las pruebas, donde la carrocería del coche fue sometida a un entorno agresivo para comprobar la protección contra el óxido. Los resultados confirmaron la alta fiabilidad y durabilidad de la carrocería.
Se hicieron muescas especiales en la superficie de la carrocería para crear artificialmente focos de corrosión. Después de casi 900 horas de exposición a la niebla salina, los especialistas no detectaron rastros críticos de destrucción del metal. Los ingenieros planean eliminar todos los comentarios antes del inicio de la producción en serie.
Los desarrolladores proporcionaron una protección anticorrosión integral. Se utilizan galvanización de doble cara y revestimiento de alúmina-silicio para piezas estampadas en caliente. La parte inferior de la carrocería está cubierta con un mástil antigravilla y protectores de plástico que protegen completamente los arcos y los umbrales.
La compañía destacó que las pruebas confirmaron la resistencia de la estructura a los cambios de temperatura y la exposición a los reactivos anticongelantes, típicos de las ciudades rusas.