En Rusia, se ha endurecido drásticamente la responsabilidad por imponer bienes y servicios adicionales a los compradores. El presidente Vladimir Putin firmó una ley que aumenta las multas por tales infracciones hasta 500 mil rublos. El documento introduce cambios en los artículos 3.5 y 14.8 del Código de Infracciones Administrativas de la Federación Rusa y se publicó en el portal oficial de actos jurídicos.
Hasta ahora, el castigo por imponer "extras" era simbólico: de 2 a 4 mil rublos para funcionarios y de 20 a 40 mil rublos para personas jurídicas. Después de que entren en vigor las enmiendas, las multas aumentarán considerablemente. Para funcionarios y empresarios individuales, ascenderán de 50 a 150 mil rublos, y para personas jurídicas, de 200 a 500 mil rublos.
En la práctica, las nuevas normas afectarán principalmente al mercado automotriz. La imposición de servicios adicionales se ha convertido desde hace mucho tiempo en una de las principales quejas de los compradores a los concesionarios de automóviles. A los clientes a menudo se les niega la venta de un automóvil sin la instalación de equipos del concesionario: alarmas, protección del motor, tratamiento anticorrosivo y otras opciones pagas.
La relevancia del problema se confirma con incidentes recientes. Por ejemplo, un concesionario oficial de Geely en Izhevsk vendió a un comprador un automóvil con daños en la carrocería haciéndolo pasar por nuevo. A pesar de los defectos detectados, se le negó al cliente el reemplazo del automóvil y tiene la intención de buscar la protección de sus derechos en los tribunales.