Después de muchos años de restricciones por parte del lobby de los concesionarios, Rivian logró la aprobación de una ley especial que permite las ventas directas solo para su marca y Lucid Motors. El punto de inflexión se produjo cuando Rivian amenazó con someter el asunto a votación. Según estimaciones preliminares, los gastos de dicha campaña podrían ascender a 30 millones de dólares. Como resultado, las asociaciones de concesionarios abandonaron la resistencia.
Según el legislador Andrew Barkis, después de esto, el proyecto de ley fue aprobado rápidamente.
El sistema de ventas a través de concesionarios independientes ha estado vigente en la mayoría de los estados de EE. UU. durante décadas. Sin embargo, Rivian demostró que se puede eludir. Tesla ya está utilizando un modelo similar.
Según las encuestas de la compañía, alrededor del 70% de los compradores apoyan las ventas directas de automóviles. El fabricante cree que este enfoque mejora la experiencia del cliente y aumenta la rentabilidad.
Al mismo tiempo, las organizaciones de concesionarios se oponen a los cambios. Creen que el modelo tradicional garantiza la competencia de precios y el acceso al servicio.
La ley en el estado de Washington es de carácter limitado, pero sienta un precedente. Rivian está considerando promover iniciativas similares en otros estados, incluidos Ohio y Oklahoma.