China ocupó por primera vez el primer lugar en el suministro de automóviles a Australia, superando a Japón en febrero de 2026. Según datos de la FCAI, las importaciones desde China alcanzaron los 22.300 automóviles y alrededor del 25% del mercado. Japón suministró 21.600 vehículos y Tailandia 19.400. Este es el primer caso desde 1998 en que Japón cede el liderazgo.
El crecimiento está relacionado con la demanda de vehículos eléctricos e híbridos. BYD aumentó las ventas en un 160%, hasta 10.200 vehículos en enero y febrero. Great Wall Motor mostró un crecimiento del 23,4% y se fortaleció en los segmentos de SUV y camionetas.
Australia depende de las importaciones tras el cierre de la producción local. La ausencia de aranceles y la demanda de SUV hacen que el mercado sea atractivo para las marcas extranjeras.
Desde 2020, nueve marcas chinas han entrado en el mercado. Entre las más grandes se encuentran MG, BYD, Great Wall Motor y Chery. Las ventas de vehículos eléctricos alcanzaron los 103.000 al año, una parte importante de los cuales son modelos chinos.
Los analistas pronostican que para 2030 la cuota de las marcas chinas podría superar el 40%.