La compañía Great Wall Motors continúa fortaleciendo su posición en el mercado mundial, y su renovado crossover Haval H6 se ha convertido en otra prueba de las ambiciones de la marca. El modelo 2025 promete más calidad premium, mejor equipamiento y un moderno sistema híbrido. Sin embargo, con todas sus virtudes, el automóvil no está exento de contradicciones, especialmente cuando se trata de su comportamiento en la carretera.
Han pasado muchos años desde el lanzamiento de la primera generación del H6, y durante este tiempo Great Wall ha realizado un trabajo colosal. Ahora la marca está firmemente establecida entre los líderes de ventas en Australia, superando incluso a Volkswagen, y se ha convertido en el segundo fabricante de automóviles chino más popular después de MG. La principal parte del éxito la ha proporcionado precisamente el Haval H6, uno de los crossovers más demandados de la marca, que ahora se lanza en la versión renovada Ultra HEV 2WD.
El automóvil está basado en un motor turbo de 1,5 litros que funciona en conjunto con un motor eléctrico. La potencia total de la unidad es de 240 CV y 530 N·m de par motor. Estas cifras son impresionantes, especialmente si se tiene en cuenta que el H6 no pretende tener un estatus deportivo. La aceleración de 0 a 100 km/h tarda 7,5 segundos, y el consumo medio de combustible es de solo 5,2 litros por cada 100 km, una cifra cercana a la declarada por el fabricante. Con una conducción tranquila en carretera, el consumo se puede reducir a 4,7 litros.
En cuanto a dimensiones, el automóvil ha crecido y ahora tiene una longitud de 4703 mm, una anchura de 1886 mm y una altura de 1720 mm, con una distancia entre ejes de 2738 mm. El peso en orden de marcha es de 1720 kg. Para un crossover híbrido, estos son parámetros bastante equilibrados, que garantizan estabilidad y confort en la carretera.
El exterior del nuevo H6 tiene un aspecto sobrio, pero imponente. La enorme parrilla del radiador con láminas verticales confiere al modelo solidez, y la óptica LED con finas luces de circulación diurna añade modernidad. En general, Haval aspira a un aspecto premium, y lo está consiguiendo bastante bien. El automóvil se ha acercado a competidores europeos como el Hyundai Tucson o el Kia Sportage, aunque todavía está lejos de su nivel de detalle.
Los principales cambios se esconden en el interior. El interior está realizado en un estilo típico de los modelos chinos modernos: minimalismo con énfasis en la tecnología. El lugar central lo ocupa una gran pantalla de 14,7 pulgadas del sistema multimedia, complementada con un panel de instrumentos virtual. La interfaz se ha actualizado y se ha vuelto más cómoda, especialmente en comparación con las generaciones anteriores de Haval. Dispone de Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, carga inalámbrica, acústica con rejillas metálicas para los altavoces y materiales de acabado agradables al tacto. El cuero color crema utilizado en el ejemplar de prueba hace que el habitáculo parezca visualmente más espacioso y luminoso.
Sin embargo, la ergonomía plantea interrogantes. El volante se ha mantenido del modelo anterior y no destaca por su comodidad. Los gruesos radios horizontales dificultan un agarre correcto, y los botones de control situados en él no son intuitivos. Especialmente inusual es el hecho de que las mismas teclas son responsables tanto del sistema multimedia como del panel de instrumentos digital. Según el fabricante, el nuevo volante de dos radios debería aparecer más adelante, y esto sin duda beneficiará al automóvil.
La unidad de potencia funciona de forma eficaz, pero no siempre predecible. Al arrancar, se aprecia un retardo entre la presión sobre el pedal del acelerador y la reacción del coche. Especialmente con el motor frío, la electrónica parece no poder decidir con qué motor empezar a moverse: el de gasolina o el eléctrico. En la ciudad, esto provoca arranques inseguros, especialmente con una conducción activa. Otra característica es la tendencia de las ruedas delanteras a patinar. Con un alto par motor y tracción delantera, el H6 pierde agarre con frecuencia, especialmente sobre superficies mojadas. Si a esto le añadimos el par motor de la dirección, queda claro que la tracción total (en la versión AWD) puede ser una opción más preferible.
Sin embargo, la suavidad de marcha y el aislamiento acústico merecen elogios. El H6 se comporta con seguridad en la carretera, la suspensión suaviza bien las irregularidades y, al circular con tracción eléctrica, reina el silencio en el habitáculo. En el modo de un solo pedal, el automóvil circula con suavidad, lo que resulta especialmente cómodo al circular con tráfico denso.
El sistema de asistencia al conductor incluye funciones de mantenimiento de carril, control de distancia y advertencia de salida de carril. Funcionan correctamente, aunque no alcanzan el nivel de Hyundai o Kia: el H6 suele corregir la dirección con retraso y a veces pierde el centro del carril. Sin embargo, la mayoría de los conductores apreciarán la presencia de un conjunto completo de asistentes electrónicos ya en el equipamiento de serie.
En general, el nuevo Haval H6 HEV ofrece un diseño atractivo, un habitáculo espacioso y tecnológico, un consumo de combustible moderado y una impresionante reserva de potencia. Pero los desafortunados ajustes del sistema híbrido y el par motor excesivo hacen que su carácter sea un poco tosco. Si los ingenieros de GWM consiguen eliminar estos fallos, el H6 podrá competir no solo en precio, sino también en calidad con marcas mundiales reconocidas. Por ahora, se trata de un crossover interesante, pero no perfecto, que demuestra lo lejos que han llegado los fabricantes de automóviles chinos, y cuánto les queda por recorrer.