A partir de 2026, los fabricantes chinos de baterías para vehículos eléctricos estarán obligados a informar sobre las emisiones de carbono de sus productos, comunicó el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT). El programa piloto comenzará con modelos representativos de baterías, y la presentación completa de informes se espera en 2027. El objetivo de la iniciativa es crear una plataforma sistémica para el monitoreo, la verificación y la gestión de la huella de carbono de las baterías, que proporcione a las empresas un espacio seguro para la recopilación y el análisis de datos.
Las baterías son la principal fuente de emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de los vehículos eléctricos, especialmente las baterías de ion de litio de alta energía. Las baterías de litio-ferrofosfato tienen una huella de carbono menor, lo que hace que la medición estandarizada del ciclo de vida de las baterías sea de importancia crítica. Los reguladores internacionales, incluida la Unión Europea, ya exigen informes a nivel de productos individuales, lo que aumenta la relevancia de los datos precisos para la competitividad exportadora de los vehículos eléctricos chinos y para el cumplimiento de los objetivos nacionales de neutralidad de carbono.
El programa prevé una gestión estructurada de la huella de carbono, incluidos estándares, una plataforma de datos, monitoreo, verificación independiente y evaluación. Los fabricantes proporcionarán datos sobre productos representativos en 2026, con una ampliación gradual a todos los modelos de baterías. El informe abarca cuatro etapas del ciclo de vida: extracción y preparación de materiales, producción de baterías, transporte y reciclaje, con normalización de las emisiones en relación con la energía producida por la batería.
La metodología tiene en cuenta el consumo de energía y materiales en cada etapa, así como los coeficientes de emisiones de referencia de las materias primas, las fuentes de energía y los componentes. Las particularidades regionales del sistema eléctrico y la disponibilidad de certificados "verdes" están integradas para calcular con precisión la huella de carbono en todo el territorio de China. El uso de ciclos nacionales de baterías permite armonizar la práctica interna con las normas internacionales de evaluación del ciclo de vida.
En el sistema participan fabricantes de baterías, proveedores de materias primas y componentes, auditores independientes, universidades e institutos de investigación científica. Los fabricantes cargan los datos y coordinan la verificación con los auditores, los proveedores proporcionan información sobre componentes y logística, y los expertos garantizan el apoyo metodológico y la actualización de la base de factores de referencia. Este enfoque integral crea un sistema transparente y seguro, capaz de garantizar la fiabilidad de los datos.
El MIIT planea utilizar los resultados del proyecto piloto para precisar los estándares y desarrollar políticas de apoyo junto con otros organismos estatales, incluida la Administración Estatal para la Regulación del Mercado. El objetivo principal es confirmar la calidad de los datos, la fiabilidad de la plataforma y la eficacia del sistema antes de la implementación a gran escala de la presentación obligatoria de informes en 2027. La infografía del programa demuestra un ciclo de trabajo cerrado: recopilación de datos, verificación, integración en la base, elaboración del informe y análisis con retroalimentación.
Se espera que la implantación del sistema de informes sobre la huella de carbono de las baterías refuerce la sostenibilidad de la cadena de suministro china de vehículos eléctricos, aumente la transparencia y garantice el reconocimiento internacional de los datos sobre emisiones.