En el mercado ruso, los automóviles chinos siguen ganando popularidad, y el Jetour T1 se ha convertido en una de las principales novedades de los últimos meses. El modelo atrae la atención por sus formas algo toscas, su estética todoterreno y el intento de dar a un crossover compacto rasgos de un todoterreno clásico. Su principal oponente en la prueba es el Haval H7, un automóvil que desde el inicio fue posicionado como una combinación de la versatilidad de un crossover y la resistencia de un todoterreno, y que ya ha logrado ganarse el reconocimiento de los compradores.
El modelo menor T1 heredó del T2 mayor el motor y la transmisión, pero perdió el parecido directo con el Land Rover Defender. Exteriormente se ve original, aunque algunos elementos recuerdan al Haval Dargo. El precio del T1 en la lista oficial va de 3,77 a 3,95 millones de rublos, mientras que el H7 se ofrece de 3,349 a 3,749 millones de rublos. Teniendo en cuenta los descuentos, el costo de los vehículos se iguala, y la elección depende principalmente de las impresiones y preferencias del conductor.
Si el Jetour T1 fue concebido como un crossover más "civil" con mayor capacidad todoterreno, el Haval H7 da la impresión de un todoterreno brutal y monolítico. Este último tiene una distancia al suelo de 200 mm frente a los 190 mm del T1, y los puntos de remolque ocultos junto con los parachoques macizos refuerzan la sensación de estar listo para salir del asfalto. Al mismo tiempo, el T1 parece más alto, pero psicológicamente dan más ganas de irse de aventura precisamente en el H7.
El interior del H7 se distingue por una línea de cintura alta y elementos de control macizos, cómodos de usar incluso con guantes. Los botones físicos y las grandes perillas crean una sensación de vehículo blindado, y los servicios integrados de Yandex hacen que el funcionamiento del sistema multimedia sea rápido y cómodo. En el T1, la navegación y la música se controlan mediante CarPlay o Android Auto, aunque la respuesta del sistema se percibe más lenta.
El habitáculo del Jetour T1 está realizado en un estilo más claro y espacioso, con vistosa ecopiel y grandes superficies acristaladas. El interior se ve sólido y "urbano", y los estribos fijos facilitan el acceso, a diferencia del H7. La segunda fila de ambos automóviles ofrece suficiente espacio, pero el T1 gana en volumen del maletero y en la organización de los compartimentos bajo el piso, mientras que el H7 solo cuenta con una cortina de maletero.
La suspensión del T1 es más firme, lo que mejora el manejo en carretera, y la dirección en modo Sport añade retroalimentación. El H7, por su parte, se siente más pesado y estable sobre asfalto en mal estado, aunque los ruidos de los espejos, los pilares delanteros y los neumáticos se perciben con más intensidad. La dinámica en ciudad es similar en ambos vehículos, la diferencia de potencia prácticamente no se nota, y ambos crossovers aceleran con facilidad hasta 100 km/h.
Los asistentes electrónicos funcionan de forma limitada: el control de crucero adaptativo, el reconocimiento de señales y el frenado de emergencia actúan correctamente, mientras que el resto de los sistemas puede desactivarse sin problema. El Jetour T1 cuenta con un asistente de giro "intrusivo" y avisos sobre el movimiento por delante, que pueden irritar al conductor, mientras que el H7 permite gestionar por separado las señales sonoras.
En condiciones todoterreno, ambos crossovers muestran una capacidad de paso bastante buena. El H7, con bloqueo del diferencial trasero, parece más preparado para condiciones extremas, pero el T1, gracias a su argolla de remolque abierta y a una electrónica bien pensada, afronta con facilidad laderas pedregosas y ventisqueros. Ambos vehículos superan con seguridad los cruces de puentes y las subidas nevadas, aunque el H7 lo hace de manera algo más brusca. Desde el punto de vista del uso cotidiano, el T1 está más orientado a la ciudad y al confort, mientras que el H7 despierta el deseo de salir en busca de aventuras.