Por que a veces es mejor dejar el volante girado al estacionar

Se puede notar que algunos conductores dejan las ruedas completamente rectas, mientras que otros las giran hasta el tope. En las autoescuelas normalmente se recomienda la primera opción: enderezar el volante antes de apagar el motor. Sin embargo, en el uso real la situación no resulta tan inequívoca: en una serie de casos, las ruedas giradas terminan siendo una solución más razonable.

Cuándo girarlas realmente ayuda

En estacionamientos estrechos —en patios o junto a centros comerciales— los pequeños choques ocurren con regularidad. Con las ruedas en posición recta, la carrocería recibe primero el impacto: el parachoques, el guardabarros o la puerta. Si las ruedas están giradas, el contacto a menudo recae sobre el neumático o la llanta.

Esto no vuelve invulnerable al automóvil, pero el caucho puede amortiguar parcialmente la energía del impacto mejor que el metal. Esto es especialmente relevante si cerca maniobran vehículos grandes, por ejemplo SUV con enganches de remolque. En esos lugares, un ligero giro de la rueda hacia el posible punto de contacto a veces permite evitar daños en la carrocería.

También existe un efecto menos evidente que se manifiesta en verano. Un automóvil dejado al sol se calienta mucho, y el volante llega a estar prácticamente abrasador. Si antes de estacionar se gira, la zona habitual de agarre se desplaza hacia abajo o hacia un lado, donde los rayos solares inciden menos. Como resultado, al entrar en el habitáculo se puede sujetar de inmediato una parte menos caliente y ponerse en marcha sin incomodidad adicional.

La aplicación más importante está relacionada con el estacionamiento en una pendiente. Aquí la posición de las ruedas ya no influye en la comodidad, sino en la seguridad. Si falla el freno de estacionamiento, unas ruedas correctamente giradas pueden evitar el movimiento involuntario del automóvil.

Reglas básicas en estas situaciones:

  • al estacionar con la "parte delantera hacia arriba", las ruedas se orientan alejándolas del bordillo
  • al estacionar con la "parte delantera hacia abajo", hacia el bordillo
  • si no hay bordillo en la pendiente, hay que orientar las ruedas de modo que, en caso de fallo del freno de mano, el coche ruede hacia el arcén y no salga a la calzada

Esta técnica suele considerarse como una medida adicional de seguridad y realmente puede desempeñar un papel decisivo.

El mito de la protección contra la grúa

Existe la opinión generalizada de que las ruedas giradas dificultan la evacuación del automóvil. En la práctica, esto no se corresponde con la realidad. La tecnología moderna está equipada con dispositivos que permiten retirar coches sin dificultad, independientemente de la posición de las ruedas.

La esperanza de que el ángulo de giro del volante proteja de la grúa no tiene fundamento. Si el automóvil está estacionado con infracción, se lo llevarán independientemente de cómo estén colocadas las ruedas.

Cuándo esta técnica molesta

A pesar de las ventajas enumeradas, un giro excesivo puede crear problemas. En calles estrechas o en lugares con tráfico intenso, una rueda sobresaliente reduce el espacio de paso y complica las maniobras de otros usuarios de la vía.

En estas condiciones, esto produce el efecto contrario:

  • aumenta el riesgo de golpear la parte sobresaliente del automóvil
  • se dificulta el paso de vehículos grandes, por ejemplo autobuses o camiones

Así pues, la elección de la posición de las ruedas al estacionar depende de la situación concreta. No existe una solución universal: en algunos casos es mejor dejarlas rectas, y en otros un pequeño giro será más razonable. Es importante tener en cuenta no solo la propia comodidad, sino también cómo el automóvil afecta al espacio circundante.

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