A partir del 1 de septiembre, en Rusia se endurecerá el procedimiento para obtener el permiso de conducir para personas que padecen enfermedades que afectan la interacción con el mundo exterior, como el síndrome de Rett o el autismo. Se espera que esto aumente la seguridad vial general al evitar que personas cuya seguridad al conducir esté en duda debido a su diagnóstico puedan conducir.
El abogado Konstantín Erojin tiene una opinión menos positiva sobre este tema y cree que los cambios podrían tener consecuencias negativas para los conductores.
Especialmente teniendo en cuenta que los médicos dependen del departamento de salud y de los funcionarios, tanto departamentales como federales.
Según Konstantín, a todos los que hayan consultado a un psiquiatra en el último año, o a personas con depresión diagnosticada, se les podría obligar a someterse nuevamente a un examen médico completo. Esta práctica se aplica actualmente a las personas que consumen drogas.
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