Las empresas automovilísticas de Europa han pedido a la dirección de la UE que reviva los coches que siempre han tenido una gran demanda: los coches pequeños de gasolina, baratos y sencillos. Y, a pesar del rumbo hacia la electrificación total, su opinión parece, por fin, haber sido escuchada y tomada muy en serio. Ursula von der Leyen ha declarado que la dirección de la UE propondrá a la industria una cooperación en el marco de la nueva iniciativa "Coches pequeños asequibles".
Los fabricantes temen que la política de abandono de los motores de combustión interna para 2035 haga que los coches sean inaccesibles para la mayoría de los compradores, además de provocar una caída de los beneficios y una gran reducción de puestos de trabajo. Es más, la actual situación económica en Europa exige la aparición de los buenos y viejos coches pequeños y baratos.
Los fabricantes de automóviles ven la salida en renunciar a algunos elementos ADAS costosos, que actualmente son obligatorios en todos los automóviles. Por ejemplo, para los coches urbanos pequeños no es fundamental la opción de mantenimiento de carril, en su lugar se puede simplemente limitar la velocidad máxima de circulación. Un nuevo reglamento para los coches económicos podría ayudar a renovar el parque automovilístico europeo, cuya antigüedad media es de 12 años.