En Omsk, un hombre compró un nuevo Lada Vesta por 1,8 millones de rublos, pero dos semanas después de la compra notó un estruendo y golpes en la suspensión. A pesar de las solicitudes al servicio técnico, el concesionario ООО «Р-Моторс ЛАДА» se negó a reconocer la falla, afirmando que la inspección no reveló ningún defecto.
El comprador acudió a los tribunales, indicando que el ruido y la vibración durante la conducción crean una amenaza para la seguridad. Por decisión judicial, se ordenó un peritaje técnico, que confirmó la existencia de un defecto de fabricación y la ausencia de signos de uso indebido.
El Tribunal de Distrito de Pervomaisky obligó al concesionario a reemplazar el automóvil por uno nuevo de la misma marca, modelo y equipamiento, así como a pagar una compensación. El Tribunal Regional de Omsk dejó la decisión sin cambios, reconociéndola como justificada.
En total, el propietario recibirá más de 2,3 millones de rublos, incluyendo la multa por demora, la multa y la compensación por daños morales.
Anteriormente, motoram.ru informó que en San Petersburgo cerró un concesionario de Lada, la primera vez en seis años.