¿Por qué los fabricantes de automóviles abandonaron masivamente el freno de mano clásico?

El freno de estacionamiento electrónico ha reemplazado gradualmente los cables y las palancas

El freno de mano mecánico se consideró durante décadas un modelo de simplicidad y fiabilidad. Una palanca o pedal, conectados por cables a los mecanismos traseros, funcionaban independientemente del sistema hidráulico y apenas requerían mantenimiento. Sin embargo, desde principios de la década de 2000, los fabricantes de automóviles comenzaron a cambiar al freno de estacionamiento electrónico, y el primer modelo importante con dicho sistema, el BMW Serie 7 E65, abandonó la palanca en favor de un botón y un accionamiento eléctrico.

Hoy en día, el freno de estacionamiento electrónico está instalado en casi todos los automóviles nuevos, y la razón no es en absoluto el deseo de un diseño espectacular. Los cables mecánicos se estiran, se oxidan y requieren un ajuste regular, y la propia estructura ocupa espacio debajo de la carrocería y es propensa a la corrosión. Los actuadores eléctricos de las pinzas son más compactos, duraderos y fáciles de operar, lo que brinda a los ingenieros más libertad al diseñar el interior y mejora la comodidad para el conductor. El freno de mano electrónico se activa con una sola pulsación y puede activarse automáticamente al detenerse.

Las funciones adicionales como Auto Hold ayudan en los atascos y en las subidas, manteniendo el automóvil sin la participación del conductor. En caso de emergencia, el accionamiento electrónico puede realizar la función de frenado de emergencia incluso en movimiento.

Lea más materiales: