BYD ha comenzado las pruebas internas de un sistema de conducción autónoma de nivel L3 en China, en medio de la expansión activa de este segmento en el país. Según informan los medios chinos, las pruebas se están llevando a cabo en Shenzhen, en tramos especialmente aprobados de autopistas y vías rápidas urbanas, con la participación de los departamentos de transporte locales. El sistema ocupa una posición intermedia entre los asistentes L2 masivos y la conducción autónoma L4 más avanzada.
El aumento de la actividad en torno al L3 coincidió con los cambios en la regulación y la emisión de permisos para la operación piloto. Los analistas financieros señalan un mayor interés de los inversores en las empresas y proveedores de tecnologías de conducción autónoma, ante las señales de los reguladores y el inicio de las pruebas de sistemas listos para su aplicación en serie. En varias regiones, ya se permite el uso limitado de L3 en vías públicas en el marco de programas controlados.
Según fuentes, BYD ha acumulado más de 150 000 km de datos reales de carretera, incluyendo la conducción nocturna, bajo la lluvia y en zonas de obras. Anteriormente, la empresa entró en el primer grupo de participantes en los programas piloto nacionales para la introducción de la conducción autónoma L3. Paralelamente, otros fabricantes de automóviles están llevando a cabo pruebas similares, lo que indica una formación acelerada de la base normativa y tecnológica para los vehículos condicionalmente autónomos en China.