Un Porsche 911 Targa clásico de 1970 permaneció más de treinta años a la intemperie en el patio de una casa en Idaho, Estados Unidos. El coche fue literalmente cubierto por una densa capa de agujas de pino, bajo la cual desaparecía lentamente de la vista, hasta que fue encontrado por el entusiasta y restaurador Marcos Marzuka.
Marzuka se enteró de la existencia del Porsche olvidado en 2023. Encontró a la dueña del coche y compró el raro 911 como proyecto de restauración. La historia del coche resultó ser rica: el primer propietario fue el primer concesionario oficial de Porsche en Estados Unidos, el coche circuló por California, Idaho y Canadá, y el kilometraje total superó los 160.000 kilómetros. Al mismo tiempo, se conservaron el motor original y la matrícula.
Después del primer remolque y lavado, resultó que la parte inferior estaba en un estado inesperadamente bueno. Según el restaurador, se necesitó un día entero para limpiar la carrocería de las agujas, pero bajo la capa de agujas el coche resultó estar relativamente intacto. Por delante quedan trabajos en la suspensión, el motor y el interior.
Sorprendentemente, el motor bóxer de 2,2 litros con una potencia de 155 CV sigue siendo reparable. El objetivo del proyecto es devolver el Porsche a la carretera, conservando al mismo tiempo la pátina natural acumulada durante medio siglo. Hoy en día, estos 911 en buen estado se valoran entre 72.000 y 98.000 euros.