El aceite de motor puede espesarse notablemente en la estación fría, esto afecta directamente el arranque y la vida útil del motor. Román Timashov, subdirector general del grupo de empresas Avtodom, habló sobre las razones de este efecto.
Según él, cuando la temperatura baja, la viscosidad del aceite aumenta y la capacidad de bombeo disminuye. Como resultado, el lubricante pasa peor por los canales y no llega rápidamente a los pares de fricción. Esto es especialmente crítico en el momento del arranque en frío, cuando el motor experimenta las máximas cargas.
Algunos propietarios de automóviles vierten en los motores aceite que no corresponde a las condiciones climáticas o que no está recomendado por el fabricante. El aceite muy contaminado también se espesa rápidamente en las heladas.
Timashov destacó tres razones clave. La primera es el uso de aceite que no está diseñado para condiciones invernales. La segunda es el vertido de un producto que el fabricante del automóvil no recomienda para un motor específico. La tercera es la fuerte contaminación del lubricante, debido a lo cual pierde sus propiedades y se espesa más rápido en las heladas.
Si el aceite circula mal, las unidades comienzan a funcionar "en seco". Esto acelera el desgaste de los cilindros, los pistones con anillos, el árbol de levas y otras piezas que dependen de la presión en el sistema. Con un espesamiento fuerte, el motor de arranque no tiene suficiente esfuerzo para girar el cigüeñal y el motor simplemente no arranca.
Timashov advirtió que debido a la alta presión del lubricante espeso, los retenes de aceite y las juntas pueden verse afectados. En las heladas, pierden elasticidad y esto aumenta el riesgo de fugas y daños.