Mazda está considerando el regreso de un deportivo rotatorio RX, que podría convertirse en el sucesor ideológico del RX-7 o RX-8. Así lo informó el jefe de planificación de productos de la compañía, Moritz Oswald, señalando el alto entusiasmo de los empleados en torno al proyecto.
Según él, dentro de la corporación se han reactivado las discusiones sobre la creación de un buque insignia emocional con un motor rotatorio. El interés en el proyecto resultó ser mayor de lo esperado, y en Mazda no descartan que el futuro modelo pueda recibir el nombre de uno de los RX lanzados anteriormente.
Al mismo tiempo, la compañía enfatiza un enfoque pragmático. Mazda está analizando varios escenarios de desarrollo del proyecto, pero el lanzamiento solo es posible si el modelo puede ser financieramente sostenible. Como enfatizó Oswald, la marca no puede permitirse el lujo de lanzar un automóvil que no genere ganancias.
En Mazda también aclaran que se trata precisamente de un modelo de producción completo, y no de un concepto de demostración. La decisión final dependerá de los cálculos económicos y las perspectivas de mercado del futuro deportivo.