Los fabricantes de automóviles chinos han reforzado drásticamente su posición en el mercado automotriz europeo. En los últimos años, su cuota ha crecido más del triple, alcanzando alrededor del 10%.
El aumento de la presencia de marcas chinas se produce en un contexto de dificultades para varios fabricantes europeos. Algunas empresas automotrices están registrando una disminución en sus resultados financieros. En particular, el grupo Stellantis, propietario de las marcas Fiat, Peugeot y Maserati, informó de un déficit financiero de alrededor de 26.000 millones de dólares.
Los expertos atribuyen el fortalecimiento de las empresas chinas a la estrategia industrial a largo plazo de China. La producción de automóviles está respaldada por subsidios estatales, lo que permite a las marcas chinas ofrecer coches en el mercado europeo aproximadamente un 10% más baratos que los modelos locales.
Al mismo tiempo, las empresas chinas están trasladando gradualmente la producción más cerca de los mercados europeos. Por ejemplo, BYD está construyendo grandes fábricas en Hungría y Turquía. Este paso permite reducir el impacto de los aranceles de importación y acelerar la entrega de automóviles al continente.
Además de los fabricantes de automóviles, los proveedores chinos de componentes automotrices también están entrando activamente en Europa. Se están abriendo nuevas empresas en países de Europa del Este, incluida Bulgaria, donde se está formando una base de producción para la fabricación de componentes.
Una ventaja particular de la industria automotriz china es su sólida posición en la producción de baterías para vehículos eléctricos. Esto brinda a las empresas chinas oportunidades adicionales en el mercado de vehículos eléctricos.
En el mercado europeo de vehículos eléctricos, la cuota de las marcas chinas ya ha alcanzado aproximadamente el 16%. Al mismo tiempo, los analistas señalan que esta cifra sigue creciendo.