El abogado automotriz Lev Voropaev nombró tres casos en los que un tribunal anula una multa de las cámaras de detección de infracciones de las normas de tráfico.
El tribunal anulará una multa emitida por una cámara de fotovideo si se establece de manera fiable que la infracción de las normas de tráfico en realidad no ocurrió. Precisamente la ausencia del hecho de la infracción es la principal e incondicional base para la anulación de la resolución.
El segundo caso está relacionado con el hecho de que otra persona estaba al volante. Si el automóvil fue entregado al conductor mediante un poder notarial o fue utilizado por un arrendatario, el propietario puede impugnar la multa. Para ello, es necesario dirigirse a la Inspección Estatal de Tráfico junto con el conductor real antes de que expire el plazo de prescripción.
Si el departamento se niega, la decisión puede ser apelada ante el tribunal, donde la multa, por regla general, se anula al confirmarse el hecho de la conducción por otra persona.
El tercer fundamento es el mal funcionamiento o la falta de verificación vigente de la cámara. Si el instrumento de medición no ha superado la verificación en el plazo establecido, sus datos no pueden considerarse prueba de una infracción.