Un conductor que salpique a un peatón con barro de un charco se enfrenta a una multa o arresto, y si se demuestra la intención, hasta cinco años de prisión. Así lo informó Evgeny Masharov, miembro de la comisión de la Cámara Pública de la Federación Rusa.
Si las acciones se consideran accidentales, se califican como vandalismo menor. En este caso, se prevé una multa de 500 a 1000 rublos o una detención administrativa de hasta 15 días. Sin embargo, si se demuestra la intención, cuando el conductor dirigió conscientemente el automóvil hacia el charco, la pena se endurece.
Según Masharov, demostrar la intención es difícil, pero posible si hay testigos o grabaciones de video. La víctima debe contactar a la policía, presentar una declaración e indicar los datos del automóvil. Después de esto, se realiza una investigación, que incluye el interrogatorio de testigos y el análisis de las grabaciones de las cámaras.
Si como resultado del incidente se dañan bienes, se incurre en responsabilidad adicional. Por daños menores, se prevé una multa de 300 a 500 rublos. Si el daño supera los 5 mil rublos y se considera significativo, es posible una multa de hasta 40 mil rublos o prisión de hasta dos años, y por motivos de vandalismo, hasta cinco años.
En ausencia de intención, la responsabilidad penal solo es posible si el daño supera los 250 mil rublos. En este caso, se prevé una multa de 120 mil rublos o prisión de hasta un año. La víctima también tiene derecho a reclamar una indemnización por daños y perjuicios morales.