Los compradores han elegido: las ventas del Dodge Charger de gasolina aumentaron un 404%, mientras que la versión eléctrica perdió un 88%

El regreso del motor Hemi Hellcat se vuelve cada vez más importante para la marca

La electrificación del legendario Dodge Charger resultó ser significativamente más difícil de lo que el fabricante esperaba. Al final del segundo trimestre de 2026, las ventas de la versión de gasolina del modelo aumentaron un 404%, mientras que la demanda del Charger Daytona eléctrico disminuyó un 88%.

En este contexto, las ventas totales de Dodge para el trimestre disminuyeron un 15%, lo que subraya la difícil situación para la marca, que está promoviendo activamente su línea eléctrica.

El principal volumen de ventas hoy en día lo proporciona el nuevo Dodge Charger SIXPACK con un motor Hurricane de seis cilindros en línea con doble turbocompresor. Este motor reemplazó a los famosos motores atmosféricos y sobrealimentados Hemi V8 y se considera uno de los desarrollos más modernos del consorcio Stellantis.

Sin embargo, incluso el exitoso lanzamiento de la nueva versión de gasolina no pudo devolver al modelo sus volúmenes de ventas anteriores. En el segundo trimestre se vendieron 2911 vehículos, mientras que en el mismo período de 2023, cuando el Charger todavía estaba equipado con motores V8, las ventas alcanzaron las 24 004 unidades.

La situación con el Charger Daytona eléctrico es aún más reveladora. La brecha entre las dos versiones resultó ser casi diez veces mayor, lo que indica un interés mucho mayor de los compradores por los automóviles con motores de combustión interna.

En este contexto, el ya confirmado regreso del motor sobrealimentado Hemi Hellcat V8 por parte de Dodge adquiere una importancia especial. La compañía aún no ha revelado las especificaciones técnicas de la futura versión, pero su aparición se considera una oportunidad para recuperar el interés de la audiencia tradicional de la marca.

Para Dodge, este no es solo un paso emocional, sino también una importante decisión comercial. Fueron los modelos con potentes motores V8 los que durante muchos años formaron la imagen de la marca y aseguraron una alta rentabilidad. En un entorno de demanda inestable de vehículos eléctricos, la dirección espera que el regreso del Hellcat ayude a mantener las ventas y fortalecer la posición de la marca en el mercado.

La situación en torno al Charger muestra que la transición a los vehículos eléctricos, incluso en el segmento de los modelos deportivos, no se está produciendo al mismo ritmo. Para algunos compradores, el sonido del motor, la naturaleza de la aceleración y la arquitectura tradicional del tren motriz siguen siendo factores cruciales a la hora de elegir un automóvil.

Lea más artículos: