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Spyker regresa con un V8 de 800 CV y transmisión manual: el nuevo Preliator XXV se construirá en solo 25 unidades

La marca holandesa renace casi sin concesiones: carrocería de aluminio hecha a mano, motor Audi y sin electrificación

Spyker presentó el C8 Preliator XXV Coupé en el evento The Quail como parte de la Monterey Car Week. Este es el primer modelo nuevo de la marca después de otro regreso de la compañía, y su nombre hace referencia a las 25 unidades de la serie limitada.

El cambio principal se esconde detrás del compartimento de pasajeros. En lugar del anterior V8 atmosférico o sobrealimentado, el coche recibió un V8 Audi de 4.0 litros con dos turbocompresores. La potencia alcanza los 789-800 CV, el par motor es de aproximadamente 1000 N·m. El motor funciona exclusivamente con una caja de cambios manual de seis velocidades, y la tracción se transmite a las ruedas traseras a través de un diferencial de deslizamiento limitado.

La dinámica declarada corresponde al nivel de los superdeportivos modernos: la aceleración de 0 a 62 mph (100 km/h) tarda 2.9 segundos, la velocidad máxima supera los 350 km/h. Al mismo tiempo, el peso del coche es de aproximadamente 1.43 toneladas, significativamente menos que muchos superdeportivos modernos.

Pero el Preliator XXV no solo es interesante por su motor. La carrocería está completamente hecha de aluminio a mano, y el nuevo chasis espacial ha sido desarrollado por la propia Spyker. El montaje de un solo coche requiere cientos de horas de trabajo manual. La suspensión es de doble horquilla, se han instalado frenos Brembo, y la dirección ha conservado la asistencia hidráulica.

En el interior, Spyker ha ido en contra de la moda digital. Prácticamente no hay pantallas: el panel de instrumentos de aluminio está lleno de indicadores analógicos, interruptores y controles mecánicos. Incluso el mecanismo de palanca de cambios se ha dejado expuesto.

Esto es lo que hace que el XXV sea inusual en comparación con los superdeportivos modernos. El fabricante no intenta convertir el Preliator en un coche electrificado de alta tecnología; al contrario, la apuesta se ha hecho por la mecánica, el trabajo artesanal y la exclusividad.

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