El problema con el robo de algunos Hyundai y Kia ha tenido una nueva continuación en Estados Unidos. Cerca de 200 compañías de seguros exigen a los fabricantes de automóviles que compensen los pagos por vehículos robados o dañados en intentos de robo. El monto de las reclamaciones podría superar los mil millones de dólares.
La principal queja técnica fue la ausencia de un sistema inmovilizador, una protección electrónica que impide arrancar el motor sin una llave autorizada. Las aseguradoras afirman que varios modelos de los años 2011-2022 carecían de dicho sistema, lo que los hacía particularmente vulnerables al robo.
La situación se agravó drásticamente por la difusión en redes sociales de videos que demostraban cómo eludir el sistema de arranque estándar. Después de esto, el número de robos de ciertos modelos de Hyundai y Kia aumentó significativamente, y los fabricantes comenzaron a instalar software de protección adicional.
Ahora, el Noveno Tribunal de Apelaciones de Circuito ha revocado la decisión de una instancia inferior, que anteriormente se había negado a considerar las reclamaciones contra las empresas matrices coreanas por falta de jurisdicción necesaria. El tribunal indicó que Hyundai Motor Company y Kia Corporation enviaron vehículos a través de los puertos de California, lo que significa que podrían estar sujetos a la jurisdicción del tribunal local.
Esto no significa que las empresas ya estén obligadas a pagar mil millones. El caso regresa al tribunal de primera instancia, donde el litigio puede continuar.