La mayoria de los investigadores de la historia de la construccion automotriz y los especialistas que trabajan con vehiculos retro coinciden en que la moda generalizada de los faros redondos en Estados Unidos no surgio por casualidad. Su punto de partida fue la introduccion de un estandar unico que regulaba la construccion, las dimensiones del cristal y del reflector.
En 1940, en Estados Unidos se aprobo a nivel federal el tamano obligatorio del faro de automovil: 7 pulgadas, lo que corresponde a 17,78 cm en el sistema metrico. Ademas, las nuevas normas tenian caracter obligatorio y sin alternativa: los distintos estados se vieron obligados a ajustar sus propios requisitos en plena conformidad con el documento federal.
Precisamente 1940 se considera el punto de inflexion a partir del cual comenzo la difusion masiva de los faros redondos de una sola medida estandar. La construccion era extremadamente simple: carcasa de acero, reflector parabolico y cristal convexo con lentes seccionales verticales aplicadas. Este esquema permitia formar y enfocar con mayor precision el haz de luz.
Un papel clave en la produccion lo desempenaban dos grandes empresas en Estados Unidos, divisiones de General Motors. De hecho, fueron ellas las que ocuparon una posicion dominante en el mercado de la iluminacion automotriz. El costo de los productos seguia siendo bajo, y la produccion en masa garantizaba la rentabilidad. Como resultado, a los fabricantes estadounidenses de automoviles les resultaba mas ventajoso adquirir faros ya terminados de GMC que desarrollar sus propias soluciones. Un factor adicional era el requisito vigente en el pais de utilizar exclusivamente faros redondos de 7 pulgadas de diametro.
Es evidente que normativas tan rigidas e inusuales rara vez aparecen sin el serio interes de determinados actores. Para comprender los antecedentes, vale la pena retroceder tres decadas, al comienzo del siglo XX. En Estados Unidos y Europa por aquel entonces se intentaba abandonar los ineficientes faros de acetileno. Se caracterizaban por su incomodidad y exteriormente recordaban a unas gafas de buzo.
Un ejemplo ilustrativo de la transicion a la iluminacion electrica fue el automovil britanico Rolls-Royce Silver Ghost. En 1911 se convirtio en el primer coche europeo en recibir faros completos con bombillas electricas incandescentes. Era un automovil del segmento premium, y su optica se distinguia por su elevado costo, pero tambien por una calidad correspondiente. La alimentacion de las lamparas se realizaba mediante generador y bateria.
Se considera que una de las primeras versiones de los faros electricos fue adaptada por General Electric especialmente para los vehiculos GMC y, probablemente, se convirtio en el primer sistema de este tipo en Estados Unidos. Sin embargo, el alto precio hacia que tales soluciones fueran poco accesibles. Muchos automovilistas seguian instalando en sus coches pequenas linternas de acetileno. La situacion se complicaba por el hecho de que en distintos estados existian sus propios estandares sobre dimensiones y construccion de los faros, y obligar a los conductores a comprar costosos productos electricos no era sencillo.
En la decada de 1920, ambas companias, GMC y GE, lograron la introduccion de estandares de seguridad para los faros de los automoviles de pasajeros. Mas tarde, en 1940, ya se adopto una norma federal. Despues de eso, los faros redondos del mismo diametro comenzaron a utilizarse no solo en automoviles de pasajeros, sino tambien en tranvias, jeeps e incluso cazas.
Es notable que en aquel periodo la produccion en serie de faros la realizaban varias empresas, formalmente no vinculadas de manera directa con los mayores consorcios automotrices. Sin embargo, algunos historiadores creen que entre los principales participantes del mercado automotriz existia una especie de acuerdo tecnologico: fabricar automoviles exclusivamente con faros de un tipo determinado.
En la Union Sovietica tambien se utilizaron faros redondos de 7 pulgadas en varios modelos. No obstante, a partir del VAZ-2103 el enfoque hacia la iluminacion automotriz comenzo a cambiar. Con el tiempo, los fabricantes pasaron a los faros cuadrados, donde la sustitucion de las bombillas fundidas se realizaba sin mayores dificultades.
Es interesante que ya en la decada de 1940 en Estados Unidos comenzaron a alejarse de las condiciones iniciales de los acuerdos. Los faros de aquella epoca eran no desmontables: no se podia reemplazar una bombilla fundida. Al mismo tiempo, el ajuste del foco y de la convergencia del flujo luminoso no causaba dificultades.
Por que se eligio precisamente el tamano de 7 pulgadas, hoy no existe una respuesta definitiva. Una de las versiones lo relaciona con las posibilidades tecnologicas de la empresa "Zeiss": supuestamente, precisamente ese diametro de la lente de vidrio se consideraba el maximo con el que se lograba evitar el agrietamiento y la aparicion de astillas.
Existe tambien otra explicacion, relacionada con la tecnologia de fabricacion de los reflectores. Segun afirman los especialistas, en aquel momento solo era posible garantizar una reflexion uniforme de la luz en reflectores redondos. Se intentaron crear reflectores de compleja forma tridimensional, pero su produccion requeria un trabajo exclusivamente manual y resultaba extremadamente costosa. Precisamente las limitaciones tecnologicas determinaron en gran medida la eleccion de la forma y el tamano que se convirtieron en estandar durante largos anos.