Hace unas décadas, el diésel se percibía como una alternativa asequible a la gasolina. Se utilizaba activamente en la agricultura, para el transporte de carga y equipos especiales, y su costo seguía siendo notablemente más bajo en comparación con las marcas de gasolina. Sin embargo, hoy la situación es completamente diferente: en muchas estaciones de servicio, el diésel es más caro que el AI-95, y en invierno la brecha de precios se vuelve aún más notable.
¿Qué llevó a cambios tan serios y por qué el "gasóleo" pasó de ser un combustible barato a uno de los productos más caros en las gasolineras?
Cuando el diésel costaba varias veces menos que la gasolina
Si nos remontamos a la historia, las diferencias en el costo del combustible eran muy significativas. En la Unión Soviética, el diésel se consideraba un producto extremadamente asequible.
Así, en 1969, los precios eran los siguientes:
- 10 litros de gasolina A-76 costaban 75 kopeks;
- 10 litros de gasolina AI-93 costaban 95 kopeks;
- 10 litros de diésel costaban solo 33 kopeks.
En comparación con el AI-93, el diésel era casi tres veces más barato.
Incluso en la estación fría, el problema del funcionamiento invernal se resolvía de forma relativamente sencilla. Para las regiones del norte se producía un combustible especial, adaptado a las bajas temperaturas. En las zonas más cálidas, los conductores solían utilizar diversos métodos para mejorar las propiedades del diésel.
Entre las soluciones más comunes se encontraban:
- adición de gasolina;
- uso de queroseno;
- evitar detener el motor en heladas fuertes.
En la época de la URSS, estos métodos se consideraban una práctica bastante común.
Después del colapso de la Unión Soviética, el diésel también mantuvo una ventaja de precio durante mucho tiempo. Por ejemplo, en el año 2000, el costo promedio del combustible era de aproximadamente 5 rublos 50 kopeks por litro, mientras que el AI-92 se vendía por aproximadamente 7 rublos 50 kopeks, y el AI-95 por 8 rublos 50 kopeks.
Sin embargo, ya en la siguiente década la situación comenzó a cambiar gradualmente.
Por qué antes el diésel se consideraba casi un residuo de producción
Desde el punto de vista del procesamiento básico del petróleo, la producción de diésel realmente parece más simple que la fabricación de gasolina.
Después de la destilación del petróleo, basta con separar las fracciones necesarias para obtener un combustible adecuado para el funcionamiento de muchos motores diésel antiguos. Por ejemplo, un motor de tractor simple es capaz de funcionar con un combustible relativamente crudo sin un procesamiento adicional complejo.
Con la gasolina todo es mucho más complicado. Después de la destilación primaria, se obtiene un producto con un octanaje de aproximadamente 55 unidades. Este indicador es insuficiente para el funcionamiento normal incluso de muchos motores de combustión interna antiguos.
Para aumentar el octanaje, las refinerías de petróleo tienen que utilizar procesos tecnológicos adicionales:
- reformado;
- isomerización;
- introducción de aditivos especiales.
Esta diferencia fue la que explicó durante mucho tiempo el bajo costo del diésel.
Pero gradualmente la situación cambió.
Qué cambió el mercado del diésel
El principal problema del "gasóleo" tradicional siempre fue su alto contenido de azufre.
Durante gran parte del siglo XX, este problema no causó una preocupación seria. Además, el azufre incluso cumplía una función útil. Mejoraba las propiedades lubricantes del combustible y reducía el desgaste de los elementos del sistema de combustible.
Sin embargo, con el desarrollo de las tecnologías y el endurecimiento de los requisitos ambientales, el enfoque de la calidad del combustible cambió.
Los ingenieros se esforzaron por aumentar la eficiencia de los motores, y los ecologistas lograron reducir las emisiones nocivas. Como resultado, las normas sobre el contenido de azufre comenzaron a endurecerse rápidamente.
Esto requirió una modernización a gran escala de las refinerías de petróleo y la introducción de nuevos procesos de producción.
Por qué el diésel moderno es caro
El papel clave lo jugó la aparición de los estándares modernos de calidad del combustible.
El diésel estándar Euro-5 se somete a una hidrotratamiento profundo, un proceso tecnológico complejo que permite eliminar casi por completo los compuestos de azufre y otras impurezas.
Como resultado, el contenido de azufre en el diésel moderno resultó ser entre 200 y 500 veces menor que en el "gasóleo" que se utilizaba en el período soviético.
La hidrotratamiento requiere inversiones serias:
- equipos costosos;
- recursos energéticos significativos;
- operaciones tecnológicas adicionales.
Por eso, el costo de producción del diésel ha aumentado considerablemente.
Hoy en día, una situación similar se observa en casi todo el mundo. En muchos países, el diésel es más caro que la gasolina de la misma clase, y Russia no es una excepción.
Por qué el diésel es aún más caro en invierno
Los gastos adicionales aparecen con la llegada del frío.
El "gasóleo" común contiene parafinas que, a bajas temperaturas, comienzan a cristalizarse. Esto empeora la fluidez del combustible y puede provocar problemas en el funcionamiento del motor.
Para evitar estas situaciones, los fabricantes producen tipos especiales de diésel de invierno.
Para ello se utilizan:
- aditivos depresores;
- componentes dispersantes;
- etapas adicionales de procesamiento del combustible.
Cada uno de estos procesos aumenta el costo del producto, por lo que en el período frío la diferencia entre el costo del diésel y la gasolina se vuelve aún más notable.
Un efecto secundario inesperado de los estándares modernos
La limpieza profunda del combustible también tuvo otro resultado.
Los motores diésel antiguos se diseñaron para funcionar con combustible con alto contenido de azufre. Gracias a su presencia, los elementos del sistema de combustible recibían lubricación adicional y funcionaban en condiciones más cómodas.
Después de la transición a los tipos de diésel ecológicos, esta protección natural prácticamente desapareció.
Los propietarios de equipos antiguos se enfrentaron a un nuevo problema:
- aumento del desgaste del equipo de combustible;
- necesidad de utilizar aditivos especiales;
- adición de aceite para mejorar las propiedades lubricantes del combustible.
Se produjo una especie de paradoja. Los fabricantes de combustible gastaron enormes recursos en la eliminación del azufre, y los propietarios de diésel antiguos a menudo tienen que compensar parcialmente su ausencia con medios adicionales.
Cuando ocurrió el punto de inflexión
El punto de inflexión final ocurrió en la década de 2010. Fue entonces cuando el costo del diésel en las estaciones de servicio rusas comenzó a superar regularmente el precio del AI-95.
En este momento coincidieron varios factores:
- endurecimiento de los requisitos ambientales;
- difusión de los estándares Euro;
- modernización de las refinerías de petróleo;
- aumento del costo de las tecnologías de hidrotratamiento;
- producción de tipos de combustible diésel de invierno estacionales.
Como resultado, el diésel dejó de ser un subproducto barato de la refinación de petróleo y se convirtió en un combustible de alta tecnología, cuya producción requiere inversiones serias.
Muchos automovilistas aún recuerdan los tiempos en que el diésel se consideraba el tipo de combustible más asequible. Sin embargo, el "gasóleo" moderno ya no tiene nada que ver con el producto que se utilizaba hace varias décadas.
Hoy en día, su producción está relacionada con procesos tecnológicos complejos, limpieza profunda y estrictas normas ambientales. Estos cambios han sido la razón principal por la que el diésel primero igualó el precio de la gasolina y luego, en muchos casos, incluso la superó.
Por lo tanto, el costo actual del diésel no es una consecuencia de la escasez o un aumento accidental de los precios, sino el resultado de una profunda transformación del propio combustible, que de un simple producto de la refinación de petróleo se ha convertido en un producto tecnológico complejo y costoso.