En el salpicadero de un coche moderno hay muchos botones y pictogramas cuyo propósito el conductor solo recuerda en raras ocasiones. Entre ellos se encuentra el ESP OFF. La mayoría de los automovilistas prefieren no tocar este botón, ya que el sistema de estabilidad se considera uno de los principales asistentes electrónicos del coche.
Y este es el enfoque correcto para una carretera normal. Sin embargo, hay situaciones en las que la electrónica activa no ayuda, sino que, por el contrario, dificulta la conducción. Esto se refiere principalmente a la nieve profunda, la arena, el barro y otras superficies donde, para superar un obstáculo, las ruedas motrices a veces necesitan un deslizamiento controlado.
Cómo el coche aprendió a combatir el derrape y el deslizamiento
Los sistemas de estabilidad modernos no surgieron por sí solos. Su desarrollo fue una continuación de la evolución de los asistentes electrónicos, que comenzó con el ABS.
El sistema antibloqueo de frenos evita que las ruedas se bloqueen por completo al frenar y ayuda al conductor a mantener el control del coche. La siguiente etapa fueron los sistemas de control de tracción, que aprendieron a detectar el deslizamiento de las ruedas motrices al acelerar. Más tarde, la electrónica pudo tener en cuenta no solo la rotación de las ruedas individuales, sino también el comportamiento de todo el coche.
Así surgieron varios sistemas que los fabricantes designan como TCS, ASR, ETS, ESP y otras abreviaturas. El nombre específico depende de la marca y el diseño del coche, pero su tarea es similar: evitar una pérdida excesiva de tracción y ayudar al coche a mantener la estabilidad. Para el asfalto, esto es una ventaja. Pero en superficies sueltas, los requisitos para el comportamiento del coche cambian.
Por qué la electrónica a veces interfiere
Imaginemos un coche atascado en un surco de nieve profunda. Para salir, el conductor puede necesitar hacer girar las ruedas motrices un poco más fuerte. Al girar, arrojarán nieve y liberarán gradualmente espacio delante de los neumáticos.
Sin embargo, la electrónica ve una imagen diferente. Una o varias ruedas motrices comienzan a girar más rápido de lo que el sistema espera. La unidad de control lo percibe como un deslizamiento e intenta eliminarlo. Para ello, el coche puede reducir el suministro de tracción o actuar sobre los mecanismos de freno de las ruedas individuales.
En asfalto seco, este algoritmo ayuda. En nieve profunda, puede conducir al resultado opuesto: el conductor pisa el pedal del acelerador, pero el coche no recibe la tracción necesaria para salir del surco. Un efecto similar es posible en arena y barro pegajoso. Por eso, en algunos coches existe la posibilidad de reducir temporalmente la intervención de los asistentes electrónicos.
Qué hace realmente el ESP
El ESP es un sistema de estabilidad electrónica. Recibe constantemente información de los sensores del coche y compara el comportamiento real del coche con lo que el conductor le indica. La electrónica analiza, entre otras cosas, las aceleraciones del coche, la rotación de las ruedas y los parámetros de movimiento de la carrocería. Si el sistema determina que el coche se desvía de la trayectoria prevista, puede intervenir por sí mismo. Dependiendo de la situación, el coche puede:
- reducir la tracción del motor;
- frenar una rueda individual;
- corregir el comportamiento del coche al inicio de un derrape;
- ayudar a devolver el coche a la trayectoria deseada.
Por eso, el ESP es especialmente útil en maniobras bruscas, superficies resbaladizas y pérdida repentina de estabilidad. Pero para superar algunas secciones todoterreno, esta lógica no es la más adecuada.
Cuándo puede ser necesario el ESP OFF
El ejemplo más claro es la nieve profunda. Si el coche ya está en un surco, a veces es necesario permitir que las ruedas motrices patinen un poco. De esta manera, los neumáticos pueden trabajar de manera más efectiva con la superficie suelta y empujar gradualmente el coche fuera del obstáculo. Con la función activa de control de tracción, la electrónica puede limitar la tracción casi de inmediato. Por lo tanto, la desactivación temporal o el debilitamiento de su funcionamiento pueden facilitar la salida.
Una situación similar ocurre en la arena. Aquí, las ruedas también a veces requieren un cierto grado de deslizamiento, que el sistema de estabilidad en modo normal tiende a suprimir. Otro ejemplo es el barro pegajoso, donde el coche puede detenerse precisamente porque la electrónica limita demasiado activamente la rotación de las ruedas motrices. El botón ESP OFF no está destinado a hacer que el coche sea más "deportivo", sino para situaciones específicas en las que el conductor desea reducir conscientemente la intervención de los asistentes electrónicos.
ESP OFF no siempre significa la desactivación completa del sistema
Este botón tiene una característica importante: la misma inscripción en diferentes coches puede significar algoritmos de funcionamiento completamente diferentes. En un modelo, una pulsación corta desactivará o debilitará la función de control de tracción, mientras que el sistema de estabilidad seguirá funcionando. En otro, para un cambio más serio en el algoritmo, será necesario mantener pulsada la tecla durante varios segundos.
Por ejemplo, en el Hyundai Creta, una pulsación corta está relacionada con la desactivación de la función de control de tracción, y una pulsación prolongada permite desactivar también el sistema de estabilidad. Por lo tanto, no existe una regla universal de "pulsar una vez" o "mantener pulsado cinco segundos" para todos los coches. Antes de usar la función, es necesario consultar el manual del coche específico y averiguar qué sistemas se desactivan o se cambian a otro modo.
Por qué el ESP se vuelve a activar después del arranque
Incluso si el conductor desactivó el sistema una vez, no debe esperar que permanezca desactivado hasta el final de la vida útil del coche. En muchos modelos, después de apagar el motor y volver a arrancarlo, los asistentes electrónicos vuelven automáticamente al modo normal. Los fabricantes hacen esto precisamente para que el conductor no se encuentre en una carretera normal con el sistema de estabilidad desactivado solo porque anteriormente usó un modo especial en todoterreno.
Algunos coches también tienen restricciones adicionales. El sistema puede reactivarse después de alcanzar una cierta velocidad. El material original proporciona ejemplos en los que la reactivación ocurre aproximadamente después de acelerar a 40-50 km/h. Por lo tanto, antes de superar una sección difícil, no basta con recordar que el ESP se desactivó anteriormente. Es necesario mirar la indicación del salpicadero y asegurarse de en qué modo está funcionando el coche actualmente.
Cuándo es mejor no tocar el ESP en absoluto
En una carretera normal, la tarea del sistema es opuesta a la que surge al intentar salir de un surco de nieve. Si el coche comienza a deslizarse, cambia bruscamente de dirección o se desvía de la trayectoria deseada, el ESP puede intervenir en el funcionamiento del motor y los mecanismos de freno de las ruedas individuales. Esta intervención puede ser especialmente útil en asfalto mojado, al esquivar bruscamente un obstáculo o en un derrape inesperado. Por lo tanto, no tiene sentido desactivar la estabilidad para la conducción diaria.
Tampoco debe percibirse el ESP OFF como un botón para aumentar la potencia. La desactivación del asistente electrónico por sí misma no hace que el coche sea más rápido o más seguro. Solo cambia la intensidad con la que la electrónica limitará el deslizamiento y corregirá el comportamiento del coche.
Qué es importante que recuerde el conductor
El botón ESP OFF existe para condiciones de funcionamiento específicas, y no como un modo de conducción alternativo permanente. Si el coche se atasca en nieve profunda, arena o barro, la posibilidad de reducir temporalmente la intervención del sistema de control de tracción puede ser realmente útil. En tal situación, un pequeño deslizamiento de las ruedas motrices a veces es necesario para superar el obstáculo.
Pero en una carretera resbaladiza de uso público, la lógica es completamente diferente. Allí, la pérdida de tracción generalmente significa la necesidad de mantener la estabilidad del coche al máximo, y no permitir que las ruedas giren libremente. Por lo tanto, antes de usar el ESP OFF, es necesario recordar varias cosas:
- El algoritmo depende del coche específico. Un botón puede desactivar solo la función de control de tracción, otro puede cambiar el funcionamiento de varios sistemas a la vez.
- Después de arrancar el motor, el ESP a menudo se vuelve a activar. Por lo tanto, el estado del sistema debe verificarse mediante la indicación.
- En una carretera normal, es mejor dejar la estabilidad activa. Está diseñada precisamente para estas condiciones.
- En nieve, arena y barro, la situación puede ser la inversa. A veces, el coche requiere un pequeño deslizamiento de las ruedas motrices.
- El manual de instrucciones es más importante que los consejos universales. Solo el fabricante del modelo específico determina qué sucede exactamente después de pulsar o mantener pulsado el ESP OFF.
Lo principal aquí es comprender la lógica del sistema. El ESP no intenta "molestar" al conductor: actúa según un algoritmo diseñado principalmente para mantener la estabilidad del coche. Simplemente, a veces las condiciones requieren un comportamiento completamente diferente del coche. Por eso, desactivar el ESP puede ser una herramienta útil para superar una sección difícil, pero un mal hábito para la conducción normal.