En los primeros ocho meses de 2025, se importaron a Rusia 131,5 mil automóviles usados de Japón, un 10% menos que en el mismo período de 2024. A pesar de la caída, Japón mantiene su estatus como proveedor clave de estos coches. A diferencia de las importaciones de China y Corea del Sur, aquí predominan los coches más antiguos: alrededor del 30% de los ejemplares tienen más de 10 años, y un tercio (33%) está en el rango de 6 a 10 años.
El liderazgo lo mantienen las marcas japonesas. Toyota ocupa el 33,7% del mercado de importación, Honda el 30,5%. Le siguen Suzuki, Subaru, Nissan y Mazda. Los modelos europeos son raros, pero destacan los alemanes: Volkswagen con una cuota del 3,3% y Mercedes-Benz con el 2,8%. Esto amplía la elección más allá de los típicos Toyota, Honda y Nissan.
Casi todos los coches importados (99,5%) están equipados con volante a la derecha, lo que corresponde a los estándares japoneses. Esta importación subraya la preferencia de los rusos por modelos fiables y probados, a pesar de su antigüedad.