Un defecto en el volante de los nuevos Lada Vesta, relacionado con una fuerte vibración debido a los soportes del motor, conlleva un desgaste adicional de las piezas. Así lo informó el experto en automóviles, Vasili Kisenkov.
Según sus palabras, la vibración en sí no representa un peligro para los conductores. Las consecuencias se esperan si persiste durante mucho tiempo.
Se produce un desgaste excesivo de las piezas que están adyacentes a todo el aparato, en este caso, el motor. Esto significa un desgaste adicional de la propia dirección. La vida útil de uno u otro componente puede reducirse significativamente.
Kisenkov añadió que en Rusia es necesario crear organismos de control que supervisen la calidad de las piezas que se instalan en los automóviles.