La compañía británica Rolls-Royce ha revisado su estrategia de electrificación. El fabricante no hará una transición completa a los vehículos eléctricos para 2030 y continuará produciendo automóviles con motores V12 debido a la demanda de los clientes.
El jefe de la compañía, Chris Brownridge, declaró que la demanda de vehículos eléctricos entre los clientes de la marca sigue siendo heterogénea. Según él, una parte de los compradores prefiere los motores V12 tradicionales, que siguen siendo una parte importante de la historia de la marca.
Por cada cliente al que le gusta un coche eléctrico, hay uno que no lo acepta. Entendemos que algunos clientes prefieren el motor V12. El V12 es parte de nuestra historia.
Rolls-Royce se orienta a los pedidos individuales y adapta la producción a las necesidades de los clientes. Como resultado, la compañía apuesta por el desarrollo paralelo de modelos eléctricos y de gasolina, en lugar de una renuncia total a los motores de combustión interna.
Los cambios en la regulación también influyeron en la estrategia. La flexibilización de los requisitos de electrificación en los mercados clave le dio al fabricante más tiempo para la transición. Al mismo tiempo, Rolls-Royce, como marca de baja producción, no está sujeta a algunas de las restricciones que se aplican a los fabricantes de automóviles de gran volumen.
Bentley, Aston Martin y Lamborghini realizaron una revisión similar de sus planes anteriormente, y también ajustaron los plazos para la transición a modelos eléctricos.