Nissan continúa con un programa de recortes a gran escala. Según el Financial Times, la compañía reducirá su plantilla europea en aproximadamente un 10%, lo que podría afectar a unos 900 empleados. El fabricante está tratando de reducir el exceso de capacidad y los costos en medio de la caída de las ventas. El almacén de piezas en Barcelona, las unidades de oficina en el Reino Unido y la logística en los mercados del norte de Europa se verán afectados.
Un punto clave es la fábrica de Sunderland. La planta, que durante mucho tiempo fue considerada uno de los activos clave de Nissan en Europa, ahora está solo a la mitad de su capacidad. Por lo tanto, la compañía planea dejar solo una línea de producción.
Nissan ya está en conversaciones con fabricantes de automóviles chinos, incluido Chery, sobre el posible uso de parte de la capacidad de la planta. Esta es una señal rara: la marca japonesa de hecho permite la producción local de modelos chinos en sus propias instalaciones en Europa.
El contexto del mercado parece aún más duro. En los primeros cuatro meses de 2026, Nissan vendió 28.389 automóviles en el Reino Unido, solo un poco más que BYD (26.396) y Jaecoo (22.789). Hace unos años, tal brecha parecía imposible.
Para Nissan, este es un intento de mantener la rentabilidad sin una retirada completa de Europa. Para las marcas chinas, es una oportunidad para obtener una producción local más rápidamente y evitar posibles barreras comerciales.