Volkswagen ha frenado inesperadamente el proyecto del Golf eléctrico. El jefe de la compañía, Thomas Schäfer, declaró que la marca "no necesita" un modelo así ni ahora ni en 2028, aunque antes el lanzamiento se consideraba prácticamente un hecho.
La razón no es solo económica. El Golf sigue siendo uno de los principales símbolos de la marca para Volkswagen, y la compañía teme que una versión totalmente eléctrica no cumpla con las expectativas de los clientes. Especialmente después de la reacción mixta a los primeros modelos de la familia ID, que fueron criticados por su interfaz compleja y la pérdida del "carácter" de los Volkswagen clásicos.
Actualmente, VW apuesta por expandir la línea ID existente. En los próximos años, la compañía lanzará modelos más asequibles como el ID. Polo y el renovado ID.3 Neo. El Golf eléctrico aparecerá solo después de que el grupo cambie a la nueva plataforma SSP, que primero recibirán Audi y Porsche.
Para el mercado, esta es una señal importante: incluso los fabricantes más grandes ya no están dispuestos a convertir modelos icónicos a baterías a cualquier precio. Especialmente en el contexto de la desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos en Europa y la presión de las marcas chinas. Recientemente, Volkswagen ya advirtió sobre posibles multas de hasta 1.75 mil millones de dólares debido a ventas insuficientes de vehículos de cero emisiones.