El mundo se acerca a una escasez de petróleo: por qué los precios de la gasolina podrían dispararse este verano

Las reservas disminuyen rápidamente y los expertos de la industria advierten sobre el riesgo de un nuevo aumento en los precios del combustible y los costos de transporte

Las reservas mundiales de petróleo continúan disminuyendo y se acercan a niveles que los participantes del mercado consideran críticos. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), las tasas actuales de consumo de reservas podrían llevar a mínimos históricos incluso antes del inicio de la temporada alta de vacaciones de verano en el hemisferio norte.

El problema no es solo el volumen de producción. En los últimos meses, el mercado ha logrado hacer frente a la escasez de suministros gracias a las reservas estratégicas y las existencias acumuladas. Sin embargo, estas reservas se están agotando gradualmente. Neil Chapman, vicepresidente senior de ExxonMobil, declaró que la industria se acerca a "niveles de inventario increíblemente bajos", y si la situación empeora, el precio del petróleo Brent podría subir a 150-160 dólares por barril.

Para los automovilistas, las consecuencias podrían ser muy significativas. El aumento de los precios del petróleo casi siempre conduce a un aumento en el costo de la gasolina y el diésel. Sin embargo, algunos analistas instan a no dramatizar la situación. La disminución de la demanda de combustible, la proliferación de tecnologías híbridas y el crecimiento de la flota de vehículos eléctricos compensarán parcialmente los problemas de suministro. No obstante, incluso una escasez moderada puede afectar significativamente los costos de transporte, la logística y los precios de los automóviles nuevos.

Para la industria, esta es una señal importante: mientras los fabricantes invierten activamente en híbridos y vehículos eléctricos, el mercado recuerda una vez más cuán dependiente sigue siendo el transporte mundial de los combustibles tradicionales.

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