La marca premium Denza, parte de BYD, ha demostrado las inusuales capacidades del sedán insignia Z9. Durante las pruebas, el coche realizó una serie de maniobras complejas prácticamente sin intervención humana, incluyendo la evasión automática de obstáculos y un derrape controlado a alta velocidad.

El protagonista principal de la demostración fue la plataforma inteligente e³. Combina tres motores eléctricos, un sistema de dirección en las ruedas traseras y un complejo informático de alta velocidad que controla el funcionamiento del tren motriz y el chasis en tiempo real. Gracias a esto, el coche es capaz de regular de forma independiente la tracción en cada rueda.

El episodio más impresionante fue el llamado derrape autónomo. Durante las pruebas, la electrónica inició de forma independiente un derrape, controló el ángulo de deslizamiento y devolvió el coche a la trayectoria deseada sin la intervención del conductor. Estas capacidades no suelen utilizarse para el entretenimiento, sino para aumentar la estabilidad en situaciones de emergencia en superficies resbaladizas.

Otra prueba incluyó la conducción a alta velocidad después de un pinchazo. El sistema redistribuyó la tracción entre las ruedas y corrigió la trayectoria, permitiendo mantener el control del coche. Los fabricantes consideran que estas funciones son una de las direcciones clave en el desarrollo de los sistemas modernos de seguridad activa.

Para BYD, esta demostración es tan importante como el lanzamiento de un nuevo modelo. Los fabricantes chinos compiten cada vez más no por la autonomía o la potencia, sino por las capacidades del software. Y el Denza Z9 muestra lo rápido que los coches se están convirtiendo en ordenadores sobre ruedas, capaces de realizar complejas maniobras dinámicas de forma autónoma.

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