Ford ha decidido dejar de producir Lincoln en China para los vehículos destinados a los compradores estadounidenses. La reubicación comenzará en 2030, según anunció el CEO de Ford, Jim Farley. Sin embargo, la compañía aún no ha nombrado las fábricas específicas donde se producirán los futuros modelos.
El modelo problemático principal ha sido el Lincoln Nautilus. Actualmente, el crossover se ensambla en China y se envía desde allí a EE. UU. La tasa arancelaria estadounidense combinada para este modelo alcanza el 52.5%, lo que aumenta significativamente el costo del vehículo incluso antes de que sea vendido por el concesionario.
También hay un factor tecnológico. Las reglas estadounidenses de Vehículos Conectados (Connected Vehicle Rule) restringen el uso de ciertos componentes y tecnologías chinas en vehículos destinados al mercado estadounidense. Ford consideró la posibilidad de obtener un permiso especial para el Nautilus, pero después de las negociaciones con las autoridades, descubrió que este modelo en particular ya no requería dicho permiso.
La reubicación de la producción fortalecerá simultáneamente la base de fabricación estadounidense de Lincoln. Actualmente, el Navigator ya se produce en Louisville, Kentucky, y el Aviator, en la fábrica de Chicago. Ambos vehículos también se exportan a otros países.
Para Lincoln, la decisión significa el regreso de la mayor parte de la producción bajo el control de las empresas estadounidenses. Ford espera aumentar la producción de vehículos de la marca en EE. UU. y utilizar la infraestructura de fabricación existente.
Sin embargo, la producción china no desaparecerá por completo de inmediato: hasta 2030, Ford continuará produciendo en China los vehículos destinados a EE. UU. Por lo tanto, los compradores seguirán recibiendo el Nautilus ensamblado en China durante varios años más.