Gemelos automovilísticos: modelos que ocultan un origen común

Los ejemplos más llamativos de automóviles que se diferencian solo por los emblemas

La industria automotriz es mucho más astuta de lo que parece a primera vista. Detrás de nombres rimbombantes y logotipos brillantes a veces se esconden coches que se diferencian entre sí solo por la decoración exterior. Plataforma, carrocería, motor: todo es lo mismo, y las marcas a veces solo actúan como "máscaras".

No se trata de copias chinas, sino de alianzas completamente legales e históricamente justificadas entre los mayores fabricantes. A continuación, los ejemplos más curiosos de cómo un mismo automóvil puede vivir bajo diferentes nombres.

Volkswagen Up / Seat Mii / Skoda Citigo (2011)

El Grupo Volkswagen hace tiempo que domina el arte de la reproducción de plataformas. La línea de pequeños urbanos —Up, Mii y Citigo— se convirtió en un referente de esta estrategia: tres hatchbacks casi idénticos que se diferenciaban por los distintivos y pequeños detalles de diseño.

Estos coches compactos conquistaron rápidamente las ciudades europeas por su sencillez y economía, aunque nunca llegaron al otro lado del océano. En esencia, el comprador no elegía un coche, sino la marca que más le gustaba.

Suzuki Swift y su ejército de "alter egos" (1988)

El Swift de segunda generación es un récord mundial en cuanto a número de nombres. Se vendió bajo docenas de marcas en todo el mundo.

En Canadá se le conocía como Chevrolet Sprint o Pontiac Firefly, en Estados Unidos como Geo Metro, en Europa como Subaru Justy, en Australia como Holden Barina y en India como Maruti Suzuki 1000.

Su sencilla construcción y su bajo coste lo convirtieron en un verdadero "superviviente": en algunos países duró hasta la década de 2010. Un ejemplo de cómo un coche exitoso puede extenderse por todo el mundo cambiando solo los emblemas.

Toyota IQ / Aston Martin Cygnet (2011)

Quizás el dúo más surrealista: el diminuto Toyota IQ se convirtió en la base del lujoso Aston Martin Cygnet.

La razón es sencilla: las normas europeas sobre emisiones presionaban a la marca, y la empresa necesitaba un coche súper económico en su gama. Así aparecieron un interior de cuero hecho a mano, nuevos paneles de carrocería y un precio al nivel de un coche deportivo usado.

El público no apreció el experimento: en lugar de los 2000 coches previstos, solo se vendieron 786. Sin embargo, un entusiasta instaló más tarde un motor V8 en el Cygnet, creando el coche urbano más loco de la época.

Land Rover Discovery / Honda Crossroad (1993)

A principios de los 90, Honda necesitaba urgentemente un todoterreno grande, ya que no tenía uno propio. Land Rover encontró una solución muy sencilla: vendió a los japoneses una licencia para el Discovery.

Así nació el Honda Crossroad, en realidad un clon del todoterreno británico, y el único Honda equipado con un V8. Más tarde, la empresa revivió el nombre de Crossroad, pero ya para un coche completamente diferente, poniendo fin a esta breve pero llamativa colaboración.

Saab 9-2X / Subaru Impreza (2005)

Cuando GM controlaba Saab y tenía una participación en Subaru, el mundo esperaba algo original. Pero el resultado fue el Saab 9-2X, en realidad un Subaru Impreza con acento sueco.

Nuevos faros, parrilla y tapicería interior: eso era todo lo que diferenciaba la novedad del original. Los compradores no entendieron la idea: los fanáticos de Saab no aceptaron la base japonesa, y los admiradores de Subaru no aceptaron el precio más alto. Las ventas fueron modestas, pero hoy en día el 9-2X ya se ha convertido en una rareza de colección.

Renault Captur / Mitsubishi ASX (2023)

Dentro de la alianza Renault–Nissan–Mitsubishi, se decidió no gastar recursos en un nuevo ASX. En lugar de desarrollar desde cero, Mitsubishi simplemente tomó el Renault Captur y le aplicó sus propios emblemas.

Los cambios son mínimos: diseño y algunos detalles. Técnicamente, es el mismo coche. Para Mitsubishi, este movimiento se convirtió en una oportunidad para permanecer en Europa sin gastos excesivos.

Chevrolet Captiva Sport / Opel Antara y otros (2006)

General Motors siempre ha sabido cómo convertir un coche en multitud de modelos regionales.

Este crossover se vendió bajo los nombres de Holden Captiva, Vauxhall Antara, Opel Antara, Saturn Vue y Daewoo Winstorm MaXX. Una sola plataforma, pero nombres comerciales para cada mercado. Un clásico del marketing global sin gastos adicionales.

Daewoo Lanos / ZAZ Lanos (1997)

El Lanos, creado por Giorgetto Giugiaro, se hizo tan popular que su producción se desplegó bajo licencia en diferentes países.

En algunas regiones se vendió como Chevrolet. La simplicidad de su diseño, el bajo costo de mantenimiento y su durabilidad lo convirtieron en un automóvil popular, y en varios países se produjo durante casi veinte años.

El mundo de los automóviles no es solo una carrera de tecnologías, sino también un sutil juego de estrategias. Diferentes logotipos no garantizan en absoluto la singularidad del diseño. A menudo, bajo una carrocería familiar se esconde el mismo automóvil, simplemente adaptado a las necesidades de la marca o del mercado.

Y si alguna vez ve una "novedad" sospechosamente parecida a otro modelo, es posible que sea solo otro ejemplo del hábil disfraz de la industria automotriz global.

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