Se ha dado a conocer qué automóviles se pueden comprar hoy en Rusia por una suma comparable, y no son simplemente "coches caros".
Más de 110 millones de rublos. Eso es lo que costó el apartamento de cinco habitaciones de Larisa Dolina en Jamovniki, Moscú, cuya venta provocó una gran disputa judicial. En la primavera de 2024, la cantante vendió la vivienda por 112 millones de rublos, siendo el valor catastral de 123 millones.
El buque insignia blindado de Mercedes-Benz
Por una suma cercana al precio del apartamento, está disponible en el mercado el Mercedes-Benz S-Class 680 Guard de nueva generación. Se trata de un sedán blindado de fábrica con un motor de seis litros y una potencia de más de 600 CV.
El coche es capaz de resistir el impacto de balas perforantes, está equipado con un sistema de extinción de incendios, suministro de oxígeno al habitáculo y comunicación interna con el mundo exterior. En esencia, es una fortaleza móvil disfrazada de lujoso sedán de negocios.
Un supercoche con el nombre de una leyenda
McLaren Senna es un automóvil creado no para las vías públicas, sino para las emociones. El modelo lleva el nombre de Ayrton Senna y acelera de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos.
Los ejemplares en el mercado ruso se estiman en unos 130 millones de rublos. Este supercoche está presente en las colecciones de celebridades mundiales, y su valor no hace más que aumentar con el tiempo.
El rarísimo roadster de Mercedes-AMG
Si se añade un poco más al "presupuesto del apartamento", se puede aspirar a un Mercedes-AMG PureSpeed. Se trata de un roadster abierto sin parabrisas, lanzado en una edición limitada de sólo 250 ejemplares para todo el mundo.
El coche está construido pensando en los coleccionistas, no para el uso diario, y ya se considera un futuro clásico.
Una camioneta que es más rápida que los supercoches
Merece una atención especial la Brabus Pickup P900 Rocket Edition, creada sobre la base del Mercedes-Benz G 63 AMG. Bajo el capó, un motor de 4,4 litros potenciado con 900 CV.
El precio de estos coches en Rusia parte de unos 129 millones de rublos. No es sólo tuning, sino un coche rarísimo: en el mundo sólo se han fabricado diez ejemplares.
Un icono de la época Bugatti
Para el postre, el Bugatti Veyron. Uno de los supercoches más emblemáticos del siglo XXI, equipado con un motor de ocho litros y una potencia de 1001 CV.
A pesar de su edad y kilometraje, estos automóviles siguen valorándose en unos 129 millones de rublos y siguen siendo deseables para los coleccionistas de todo el mundo.