Aquellos que vivieron el apogeo de la URSS en los años 70 y 80 seguramente recordarán cómo eran los autobuses urbanos de esa época. En las calles se veían PAZ, LIAZ, LAZ, KAvZ y, por supuesto, Ikarus. La mayoría de estos vehículos se distinguían por su gran distancia al suelo, escalones habituales, puertas de persiana y otro detalle característico: el conductor tenía una entrada separada a la cabina.
Sin embargo, a partir de mediados de los años 80, muchos autobuses urbanos comenzaron a producirse sin una puerta separada junto al asiento del conductor. Se suponía que el conductor entraría a la cabina a través del salón de pasajeros. Al mismo tiempo, el diseño de algunos vehículos, especialmente los LIAZ y PAZ con motor delantero, era inicialmente poco adecuado para tal solución.
Por ejemplo, en el LIAZ-677, la puerta lateral del conductor se mantuvo casi hasta el final de la producción del modelo; su fabricación se detuvo por completo solo en 1994. Pero los autobuses LAZ fueron de los primeros en perder la entrada separada para el conductor.
¿Por qué se empezó a abandonar una construcción que durante mucho tiempo parecía completamente habitual? No hay una respuesta única, pero existen varias versiones.
1. Ahorro en la construcción
La versión más común relaciona la desaparición de la puerta del conductor con un ahorro banal. Una entrada separada requiere una construcción adicional: en el marco del autobús es necesario prever un marco de acero perfilado, y la propia hoja de la puerta tampoco es barata.
Resulta un esquema bastante lógico:
- para la puerta se necesita una sección separada del marco de fuerza;
- se requiere una hoja de puerta adicional y elementos de su fijación;
- todo esto aumenta el consumo de materiales y el costo de producción.
Sin embargo, hay una advertencia importante: no hay confirmación documental de esta versión. Por lo tanto, no se puede considerar el ahorro como una causa establecida.
Al mismo tiempo, la renuncia a las puertas del conductor no fue una práctica exclusivamente soviética. En los autobuses escolares extranjeros, una entrada separada para el conductor casi nunca fue común. Y los autobuses urbanos regulares en otros países comenzaron a abandonar la puerta del conductor aproximadamente en los mismos años 80 que en la URSS.
Resulta que la tendencia tenía un carácter más amplio y no se limitaba a la industria automotriz soviética.
2. La razón podría ser técnica
También hay otra explicación, directamente relacionada con el diseño de la carrocería. El recorte para la puerta en el lateral del autobús afecta inevitablemente la rigidez de la parte delantera de la carrocería. Más aún, la entrada separada del conductor apareció en una época en que los autobuses se basaban en gran medida en camiones.
Con el tiempo, los requisitos de diseño cambiaron y la operación podía revelar puntos débiles. En la zona de fijación del marco de la puerta podían aparecer grietas en el perfil, relacionadas con el debilitamiento del marco.
Por lo tanto, la renuncia a una puerta separada podría estar relacionada no solo con el deseo de ahorrar metal. Una de las razones bien podrían ser problemas estructurales y la necesidad de aumentar la resistencia de la parte delantera del autobús.
Aparte, surge la cuestión de la seguridad. Si la zona del asiento del conductor tiene un marco debilitado, esto en sí mismo se convierte en un problema. Requisitos más estrictos para la seguridad del transporte público también podrían haber impulsado a los fabricantes a cambiar el diseño.
Al mismo tiempo, no se puede descartar por completo la importancia de la puerta del conductor para la seguridad. No es solo una forma conveniente de entrar a la cabina. En ciertas circunstancias, es una salida de emergencia adicional.
Pero para ello, el diseño debe cumplir con los requisitos de seguridad. La puerta debe estar equipada con bisagras de fácil liberación u otros mecanismos que permitan retirar rápidamente la hoja sin herramientas especiales.
Y aquí surge la misma cuestión económica. Una construcción segura y completa es cara, por lo que para la empresa, en ciertas condiciones, podría ser más fácil renunciar por completo a una entrada separada.
3. Versión relacionada con la organización del transporte
Existe una explicación más cotidiana, que a menudo recuerdan las personas que vivieron los autobuses con una puerta de conductor separada. Según esta versión, la causa fueron los cambios en la organización del transporte público.
Desde finales de los años 50, en la URSS se fue abandonando gradualmente el esquema habitual con un cobrador en el salón. A partir de 1958, se introdujeron masivamente las cajas de monedas y los perforadores sin cobrador, y el pago del pasaje era controlado selectivamente por inspectores especiales. Para los años 60 y 70, este sistema se convirtió en una práctica común en la mayoría de las ciudades del país.
En estas condiciones, el conductor debía tener la posibilidad de acceder directamente al salón de pasajeros. Por lo tanto, la puerta lateral separada dejó de ser necesaria gradualmente: en su lugar, el conductor podía salir de la cabina a través del salón general.
Sin embargo, desde el punto de vista de las responsabilidades del conductor, la situación no es tan clara. La persona al volante es responsable no solo de la conducción del autobús, sino también de las acciones en caso de emergencia. Si es necesario, debe participar en el mantenimiento del orden, tomar medidas para organizar la evacuación de los pasajeros y brindarles asistencia médica.
Por lo tanto, el acceso directo del conductor al salón tiene un significado muy práctico.
Hoy en día, la salida de la zona del conductor directamente al salón de pasajeros ya se ha convertido en una de las soluciones estándar. Esto es especialmente notable en los autobuses de piso bajo. Allí, el conductor a menudo participa en el embarque y desembarque de pasajeros con movilidad reducida, incluidas las personas en sillas de ruedas.
En resumen, la desaparición de la puerta separada del conductor no puede explicarse con certeza por una sola razón. Entre los posibles factores se mencionaron el ahorro de materiales, las características del diseño de la carrocería, los requisitos de seguridad y el cambio en la organización del transporte público.