Volkswagen Group ha reconocido que sus modelos a batería solo generan entre el 70% y el 80% del margen de beneficio de vehículos comparables con motores de combustión interna. Se espera una equiparación total solo con el lanzamiento de la nueva arquitectura SSP para finales de la década. Si un crossover hipotético del nivel del Volkswagen T-Cross genera 10 mil dólares (755.000 rublos) de beneficio, un análogo en la plataforma MEB genera alrededor de 7,5 mil dólares (566.000 rublos). La diferencia se debe a componentes y producción más caros.
La razón de esto es el alto costo de las plataformas de baterías y la presión de las normas de CO₂ en la UE. Según las estimaciones de la compañía, las multas por exceder los límites podrían ascender a 400-500 millones de euros anuales entre 2025 y 2027. Esto obliga a equilibrar los volúmenes de ventas y las posibles sanciones, señaló el CFO Arno Antlitz.
En el primer trimestre de 2026, las ventas en EE. UU. disminuyeron un 80% interanual, y en China, un 64%. En el mercado estadounidense, la gama es limitada: Volkswagen ID.4 y Volkswagen ID. Buzz, y este último se salta el año modelo 2026 como parte de la transición.
La nueva Scalable Systems Platform reemplazará a MEB/MEB Plus y PPE (utilizada, por ejemplo, en el Porsche Macan) y contará con una electrónica más avanzada con la participación de Rivian. El objetivo es reducir costos, unificar componentes y aumentar el margen.