Un Tesla Model Y con el sistema Full Self-Driving (FSD) activado sufrió un accidente mortal en el estado estadounidense de Illinois. Esto se descubrió tras el análisis del informe de Tesla, entregado a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU. (NHTSA).
El accidente ocurrió el 25 de marzo de 2026 en la ciudad de Batavia. El Tesla Model Y estaba girando a la izquierda en una intersección y chocó con una camioneta Dodge que avanzaba en línea recta y tenía el derecho de paso. Como resultado, la pasajera del Tesla, Maggie Espinosa, de 37 años, sufrió heridas mortales. Era madre de cinco hijos.
Inicialmente, el comunicado público de la policía no mencionaba en absoluto el sistema de asistencia al conductor de Tesla. Sin embargo, el informe del fabricante de automóviles a la NHTSA indicaba que la automatización estaba "Verified Engaged", es decir, se confirmó su funcionamiento antes de la colisión.
Además, en los últimos momentos antes del accidente, el sistema registró el modo "Making Left Turn". La velocidad del Tesla en ese momento era de aproximadamente 24 millas/h, o 39 km/h. Este detalle es el que indica el funcionamiento del FSD: el Autopilot normal no es capaz de realizar giros urbanos de este tipo de forma autónoma.
Sin embargo, aquí hay una advertencia fundamentalmente importante. El mero hecho de que el FSD estuviera activado no significa que el sistema haya cometido un error o haya sido la causa del accidente. El Tesla chocó con una camioneta que avanzaba en línea recta por la intersección, y la investigación de las circunstancias del accidente continúa. La policía de Batavia informó que el caso está siendo revisado por la fiscalía del condado de Kane.
El principal problema es que gran parte de la información del informe de Tesla está clasificada. La compañía designó como confidenciales los detalles sobre la versión del software, la ubicación del vehículo dentro del área de operación del sistema y una descripción detallada de las circunstancias del accidente. Debido a esto, los observadores independientes no pueden reconstruir completamente la secuencia de eventos inmediatamente antes de la colisión.