Stellantis ha firmado un memorando de entendimiento preliminar con el fabricante canadiense de vehículos blindados Roshel sobre la posible venta de la planta de Brampton Assembly en Ontario. La empresa ha estado inactiva desde que la producción se detuvo en 2023, y el plan original para producir el nuevo Jeep Compass fue posteriormente cancelado.
Ahora, el sitio podría convertirse en un centro de ingeniería de defensa. Roshel planea establecer allí una producción que creará más de 2.000 puestos de trabajo, y los antiguos empleados de Stellantis tendrán prioridad en la contratación.
Este es un cambio interesante en el perfil industrial: Roshel ya utiliza un ciclo de producción completo, desde la fabricación y soldadura de piezas metálicas hasta la pintura, el montaje mecánico y eléctrico. La empresa produce vehículos protegidos para clientes gubernamentales y comerciales, incluida la familia Senator.
Para Stellantis, Brampton se ha convertido en un ejemplo de la rapidez con la que cambia la carga de trabajo de las grandes plantas automotrices. La planta comenzó a ser reestructurada para el Compass, pero los trabajos fueron suspendidos, después de lo cual la producción del modelo se trasladó a los EE. UU. Ahora, en lugar de la producción masiva de automóviles de pasajeros, el sitio podría especializarse en volúmenes significativamente menores, pero en productos más complejos.
Sin embargo, el acuerdo aún no se ha cerrado. Las negociaciones de Stellantis con el sindicato Unifor están suspendidas, y el convenio colectivo actual expira el 20 de septiembre de 2026.