La inteligencia artificial está entrando cada vez más activamente en el diseño automotriz. Karl Neuhold, jefe de diseño exterior de Škoda, parte del Grupo Volkswagen, admitió que estaba sorprendido por las capacidades de los modelos generativos modernos. Según él, una red neuronal es capaz de transformar un simple dibujo de un automóvil en un renderizado detallado en cuestión de segundos, algo que antes requería mucho más tiempo.
Estas herramientas aceleran el desarrollo de la apariencia de un automóvil y permiten comparar opciones de diseño más rápidamente. Neuhold mismo utiliza la IA en su trabajo y cree que los especialistas de la industria tendrán que dominar las nuevas tecnologías para seguir siendo relevantes.
Sin embargo, el aumento de la productividad también crea riesgos para el empleo. Si un equipo pequeño puede preparar y evaluar más opciones en el mismo tiempo, los fabricantes de automóviles podrían necesitar menos diseñadores. La entrada a la profesión podría ser especialmente difícil para los jóvenes especialistas, a quienes antes se les asignaban las etapas iniciales de visualización y desarrollo de ideas.
Al mismo tiempo, Neuhold no considera inútiles las habilidades tradicionales: aconseja a los diseñadores principiantes que sigan mostrando sus propios bocetos a los empleadores. La IA acelera la visualización, pero la elección del concepto y la formación de la apariencia del futuro automóvil siguen siendo parte del trabajo del equipo de diseño.
Los fabricantes de automóviles ya están integrando herramientas similares en sus flujos de trabajo. Por ejemplo, General Motors utiliza la IA para transformar bocetos manuales en visualizaciones tridimensionales y acelerar etapas individuales de desarrollo. Por ahora, no se trata de un abandono completo de las personas, sino de una reestructuración de la profesión, en la que la capacidad de trabajar con redes neuronales se convierte en una habilidad adicional.