5 cosas útiles que todo automovilista debería tener en su arsenal en invierno

¿Cómo sobrevivir a las heladas al volante sin "bailes con panderetas"?

Todo conductor sabe: con la llegada del invierno, el coche se convierte en una fuente de pequeñas, pero diarias pruebas. Las cerraduras se congelan, el motor arranca con pereza, la batería se agota en el momento más inoportuno y hay que conducir por el patio como si fuera una pista de patinaje. A esto hay que añadir la suciedad, los reactivos y un interior que se ensucia rápidamente, y ahí está, la imagen completa del invierno ruso.

Pero no todo es tan malo. Los accesorios modernos pueden evitar a los automovilistas la mayoría de estos problemas. Hemos recopilado las 5 cosas más útiles que todo automovilista debería tener en su arsenal en la temporada de frío.

1. Descongelador de cerraduras

El problema invernal más común son las cerraduras y puertas congeladas. Basta con lavar el coche por la noche y no tener tiempo de secarlo para que la humedad residual se convierta en hielo por la noche. O, por ejemplo, la nieve se derrite durante el día y por la noche hiela, y las puertas ya no se abren.

Antes, los conductores calentaban las llaves con encendedores e intentaban verter agua hirviendo en las manijas, pero hoy en día existe una solución más civilizada: los descongeladores de cerraduras.

Estos productos lo hacen todo por ti: convierten el hielo dentro del mecanismo en agua y actúan en cuestión de minutos.

Cómo funciona: El producto se aplica desde un bote, esperas el tiempo según las instrucciones y puedes abrir la puerta con tranquilidad.

Qué tipos hay:

  • A base de glicol: suaves, seguros para el plástico y la goma.
  • A base de alcohol: funcionan más rápido, pero pueden dañar las piezas sensibles de la cerradura.

Para evitar la congelación por completo, después del lavado o antes de las heladas previstas, trata las juntas con lubricante de silicona. Crea una capa repelente al agua, reduce la fricción y evita que las puertas y ventanas se congelen.

2. Dispositivo de arranque y carga (PZU)

Una batería descargada en invierno es un clásico del género. Las razones son triviales: el frío espesa el electrolito, los viajes cortos no tienen tiempo de recargar la batería y, si no está aislada, la descarga se produce aún más rápido.

Para no tener que correr por la mañana con cables en busca de un "donante", merece la pena adquirir un dispositivo portátil de arranque y carga.

Los modelos modernos ya no son los voluminosos "boosters" del pasado, sino gadgets compactos del tamaño de un powerbank. Se pueden guardar incluso en la guantera.

En qué fijarse al elegir:

  • Tensión de la batería. Para coches y crossovers: 12 V, para camiones: 24 V.
  • Capacidad y corriente de carga. Los coches suelen tener 60 Ah, los todoterrenos hasta 80 Ah. La corriente de carga óptima es del 5-10% de la capacidad de la batería.
  • Corriente de arranque. Es fácil de calcular: multiplica la capacidad de la batería por 3. Por ejemplo, con 60 Ah se necesitan al menos 180 A de corriente de arranque.

Algunos modelos están equipados con un compresor incorporado, lo que resulta útil si necesitas inflar los neumáticos desinflados en invierno.

3. Auto-manta: calor bajo el capó

Cuando la temperatura exterior es inferior a -20 °C, el motor se "congela" literalmente. El calentamiento lleva una eternidad y, si el coche está en la calle toda la noche, puede que simplemente no arranque por la mañana.

Para evitar sufrimientos innecesarios, muchos conductores utilizan una auto-manta, una esterilla especial de aislamiento térmico que se coloca bajo el capó.

Normalmente está hecha de tela de vidrio con una capa de aislamiento térmico de fibra mineral. Hay modelos para coches específicos y opciones universales.

Para qué sirve:

  • el motor se enfría 2 veces más lento;
  • se ahorra combustible al calentar;
  • el habitáculo se calienta más rápido;
  • no se forma hielo en el capó.

Un motor aislado soporta mejor la noche y alcanza la temperatura de funcionamiento más rápido, lo que significa menos desgaste y más confort.

4. Cadenas para la nieve

El hielo es la pesadilla de cualquier conductor. Incluso en la ciudad puedes caer en una trampa: no han echado arena en el patio o se ha formado una "pista de patinaje" helada a la vuelta de la esquina. Y fuera de la ciudad, estas situaciones ocurren con regularidad.

La solución es sencilla: cadenas para la nieve.

¿Cuáles hay?

  • Metálicas (de acero, de titanio) — indispensables en terrenos accidentados, donde la nieve esconde el barro.
  • Elásticas (de goma, de poliuretano) — ideales para condiciones urbanas y tramos cortos de hielo.

Estas cadenas se colocan rápidamente y se quitan aún más rápido. Se guardan de forma compacta en el maletero y ayudan a salir de las situaciones más resbaladizas, sin esperar ayuda.

5. Funda protectora para los asientos traseros

En invierno, no solo sufre la técnica, sino también el interior. La nieve, el barro y los reactivos transforman instantáneamente el suelo y los asientos limpios en un lodazal. Especialmente si en el coche viajan niños, pasajeros con ropa mojada o mascotas.

Para no gastar dinero en la limpieza en seco, instale una funda protectora en los asientos traseros.

Es una funda que cubre completamente la tapicería. Estas fundas están hechas de materiales densos, impermeables y fáciles de lavar. Después del viaje, simplemente la quita, la lava en la lavadora y vuelve a estar limpia.

Esto es especialmente relevante para los automóviles con tapicería de tela o clara: la funda protegerá contra la humedad, la suciedad y la sal, prolongando la vida útil del interior.

El invierno es una prueba para el automóvil, pero un conductor preparado la supera sin problemas. Con estos sencillos accesorios, el invierno dejará de ser un enemigo para su coche, y los viajes matutinos volverán a ser cómodos y tranquilos.

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