Cómo el Renault Logan cambió el mercado de autos económicos

Historia de cómo Renault creó un automóvil accesible que se convirtió en un símbolo de fiabilidad y cambió las reglas del juego en los mercados en desarrollo

La idea de crear un automóvil moderno, fiable y, al mismo tiempo, extremadamente accesible por unos 5000 euros hoy suena casi a fantasía. Sin embargo, hace dos décadas, Renault formuló precisamente ese objetivo, proponiendo a sus diseñadores desarrollar un "económico" fundamentalmente nuevo, que no fuera una copia simplificada de los modelos existentes, sino que se convirtiera en un producto independiente y revolucionara las ideas sobre los coches baratos en los mercados en desarrollo.

El nacimiento de un concepto que cambió la industria

A finales de la década de 1990, la dirección de Renault dio un paso arriesgado: crear un automóvil con el nivel europeo de fiabilidad y confort, pero a un precio comparable con los modelos Lada populares en el espacio postsoviético. El impulso fue un viaje del entonces jefe de la compañía, Louis Schweitzer, a Rusia, donde vio un creciente interés por los coches sencillos y baratos, aunque obsoletos, que costaban alrededor de 6000 dólares.

Para entrar en el mercado de Europa del Este y Rusia, se necesitaba un modelo que combinara tecnología, sencillez y adaptación a las duras condiciones de las carreteras. La realización de tal proyecto parecía imposible, pero fue la base del programa X90, el futuro Logan. Aquí se aplicó por primera vez en su totalidad la filosofía de design to cost, donde cada elemento se calculaba con el objetivo de un precio final estrictamente definido.

De las raíces rumanas al éxito internacional

La trayectoria del Logan resultó estar indisolublemente ligada a la marca rumana Dacia, que durante mucho tiempo produjo versiones licenciadas de Renault. Tras la adquisición de Dacia por el Grupo Renault en 1999, quedó claro: la empresa necesitaba un nuevo automóvil capaz de llevar la marca a otro nivel. Los ingenieros del centro tecnológico de Renault en París utilizaron los conocimientos acumulados sobre los modelos económicos y eligieron como base la plataforma B0, universal y económica.

Esto permitió concentrarse en la fiabilidad, la capacidad y la eficiencia de la producción. Para el Logan se utilizaron unidades ya dominadas del Clio, Symbol y Megane, y la suspensión se adaptó a las duras condiciones de las carreteras de Europa del Este. Los motores de gasolina K7J y K7M se distinguían por su economía y alta sencillez.

El exterior del Logan se hizo intencionadamente sencillo y rectilíneo: paneles rectos, cristales y molduras unificados, un número mínimo de detalles únicos: todo estaba subordinado a la reducción de costes sin comprometer la funcionalidad.

La llegada del Logan a Rusia y el cambio del mercado de consumo

En 2005, el Logan comenzó a ensamblarse en la planta de Avtoframos en Moscú. En el mercado ruso, el automóvil se convirtió instantáneamente en una de las ofertas más accesibles: el precio de la configuración inicial no superaba los 400 mil rublos. Para muchas familias y representantes de pequeñas empresas, esta era una oportunidad real de adquirir un automóvil nuevo en lugar de uno usado.

Pronto, el Logan bajo la marca Dacia obtuvo un amplio reconocimiento también en Bielorrusia, y la aparición del familiar MCV preparó posteriormente el terreno para el lanzamiento del Lada Largus. El automóvil se convirtió paso a paso en un estándar del segmento económico y, de hecho, cambió las ideas sobre cómo podría ser un automóvil barato en los países de la CEI.

Evolución y fortalecimiento de posiciones

En los últimos veinte años, el Logan se ha actualizado varias veces.

Pasó por la segunda generación, presentada en 2012 en el Salón del Automóvil de París, luego por una gran localización en AvtoVAZ, que duró de 2014 a 2022, y luego por la tercera generación, lanzada en 2020 y construida sobre la moderna arquitectura modular CMF.

El desarrollo de plataformas, la consideración de las opiniones de los propietarios rusos y rumanos, las modernizaciones constantes: todo esto convirtió al Logan en uno de los automóviles económicos más reconocibles y fiables de su tiempo.

Al mismo tiempo, el costo ha aumentado notablemente: hoy en Rumania, la versión básica se estima en aproximadamente 6280 euros, por encima del punto de referencia inicial, pero bastante comprensible teniendo en cuenta las mejoras y la funcionalidad ampliada.

Escalas que hablan por sí solas

Para 2025, el Logan mantiene el estatus de uno de los jugadores clave del segmento económico de Rusia y la CEI. Durante la existencia del proyecto, se han vendido más de cuatro millones de automóviles.

Esto se vio facilitado por importantes inversiones: la modernización de la planta rumana de Dacia en Pitești costó aproximadamente 489 millones de euros, y el diseño del Logan costó alrededor de 360 millones de euros. En esencia, no fue un intento de hacer un "automóvil barato", sino un desafío de ingeniería a escala mundial.

¿Cuál es el secreto del éxito sostenido del Logan?

La razón principal es el enfoque: Renault no intentó abaratar los modelos existentes, sino que creó un automóvil específicamente para las realidades económicas de los países en desarrollo. El Logan fue concebido como una herramienta de trabajo fiable, diseñada para grandes recorridos, duras condiciones climáticas y un presupuesto limitado de los propietarios.

La experiencia de Renault y la moderación de la escuela de diseño rumana se combinaron con los requisitos del mercado ruso, donde lo más importante era la practicidad, la resistencia y la accesibilidad. Un papel importante lo jugó también la versatilidad del proyecto: sobre la base del Logan se produjeron versiones bajo las marcas Nissan, Mahindra y otras, lo que permitió ampliar la presencia del modelo en muchos mercados.

¿Qué le espera al Logan en el futuro?

La tercera generación del automóvil no es el punto final de su historia. La industria automotriz moderna exige respeto al medio ambiente, digitalización, mayor seguridad y adaptabilidad en la producción. El Logan sigue ocupando un lugar importante en Rusia y los países de la CEI, y su filosofía sigue siendo una guía para los desarrolladores de modelos económicos.

Las nuevas condiciones económicas dictan sus propias reglas, pero la experiencia del Logan demuestra: con el enfoque de ingeniería adecuado, es posible combinar accesibilidad, funcionalidad y un nivel moderno de tecnología.

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