Las autoridades de EE. UU. están considerando la posibilidad de introducir pagos adicionales para los propietarios de vehículos eléctricos. Un nuevo proyecto de ley podría aparecer ya en abril, según informaron en la Cámara de Representantes.
La iniciativa está relacionada con el hecho de que el mantenimiento de las carreteras se financia tradicionalmente con los impuestos sobre la gasolina y el diésel. Sin embargo, los propietarios de vehículos eléctricos no participan en estos gravámenes, lo que en el Congreso se considera un problema.
Según Reuters, el comité de transporte de la Cámara de Representantes, dirigido por Sam Graves, está preparando una nueva ley quinquenal sobre infraestructura de transporte con un presupuesto total de 500–550 mil millones de dólares. En el marco del debate, se planea incluir mecanismos que permitan obtener fondos adicionales de los propietarios de vehículos eléctricos.
Entre las propuestas se encuentra una tasa anual de unos 250 dólares o un pago único de hasta 1000 dólares al comprar un vehículo eléctrico. La versión final aún no está definida.
La iniciativa ha suscitado controversia, ya que el impuesto federal sobre el combustible no se ha revisado en más de 30 años. Al mismo tiempo, el estadounidense medio paga alrededor de 88 dólares al año en concepto de impuestos sobre el combustible.
Los expertos señalan que los vehículos eléctricos se están convirtiendo en un objetivo conveniente para nuevas tasas, especialmente en el contexto del aumento del costo de vida y en vísperas de las elecciones. Al mismo tiempo, no se descarta que medidas similares puedan extenderse también a los vehículos híbridos.