Xiaomi ha revelado inesperadamente lo costosa que es su expansión automotriz. Según el informe financiero del primer trimestre de 2026, la compañía perdía alrededor de 5600 dólares por cada coche vendido. Durante el trimestre, Xiaomi entregó 80 856 vehículos, y la división Smart EV y AI Innovation registró una pérdida operativa de 3100 millones de yuanes (aproximadamente 35 000 millones de rublos). Al mismo tiempo, los ingresos del sector automotriz aumentaron a 19 900 millones de yuanes (aproximadamente 220 000 millones de rublos).
La paradoja es que las ventas siguen creciendo. El principal impulsor fue el nuevo crossover YU7, y el SU7 actualizado ya ha acumulado más de 80 000 pedidos confirmados después de su rediseño en marzo. Xiaomi también está expandiendo activamente su red de ventas: a finales de marzo, la compañía había abierto 490 salas de exposición en 143 ciudades de China.
Pero la rentabilidad ha empeorado drásticamente. Hace un año, Xiaomi perdía alrededor de 900 dólares por coche; ahora, es más de seis veces esa cantidad. El margen bruto de la división de vehículos eléctricos disminuyó del 23,2% al 20,1%. La compañía lo atribuye a los subsidios, el alto costo de los componentes y la disminución de la participación de las versiones más caras del SU7 Ultra.
Es interesante que la estrategia de Xiaomi en sí misma parezca familiar para el mercado tecnológico. Históricamente, la compañía no ha ganado dinero con altos márgenes, sino con la escalabilidad de su ecosistema: teléfonos inteligentes, servicios y dispositivos IoT. Ahora, este enfoque se está trasladando a la industria automotriz: Xiaomi está claramente dispuesta a sacrificar ganancias para una rápida captura del mercado.
Para la industria, esta es una señal preocupante. La guerra china de vehículos eléctricos se está volviendo cada vez más feroz, y los nuevos jugadores están dispuestos a operar con pérdidas durante años para obtener una cuota de mercado. Los analistas ya advierten que muchas startups podrían no sobrevivir los próximos años sin consolidación o un crecimiento masivo.
Al mismo tiempo, Xiaomi sigue siendo un competidor extremadamente peligroso. La compañía ya sabe cómo construir ecosistemas digitales globales, reducir rápidamente los costos y escalar agresivamente la producción. Esto significa que las pérdidas actuales pueden no ser un signo de debilidad, sino una inversión en una futura guerra de precios.
Anteriormente, motoram.ru informó que el nuevo Xiaomi batió un récord en Nürburgring.