En China, un accidente que involucró a un híbrido enchufable BYD Qin L y un sedán de gasolina Mazda 3 Axela provocó un amplio debate. Los videos del lugar del accidente se difundieron rápidamente en las redes sociales, ya que las consecuencias de la colisión resultaron ser muy reveladoras en el contexto de las discusiones modernas sobre la seguridad de los automóviles con baterías de tracción.
A juzgar por las imágenes publicadas, los automóviles chocaron en un ángulo de aproximadamente 45 grados. El BYD sufrió graves daños en la parte delantera de la carrocería, pero su sistema de batería mantuvo su funcionalidad en términos de funciones de protección. No hubo incendio de la batería.
Al mismo tiempo, el segundo participante en el accidente, un Mazda 3 de la generación 2014-2019, se incendió después del impacto. El fuego envolvió rápidamente el compartimiento del motor y la parte delantera de la carrocería.
Según datos preliminares, nadie murió ni sufrió heridas graves como resultado del accidente. Todas las personas que se encontraban en los automóviles pudieron salir de los vehículos por sí mismas antes de la llegada de los servicios de emergencia.
Los especialistas prestaron especial atención al funcionamiento de los sistemas de seguridad de BYD. Después de la colisión, la electrónica desconectó automáticamente el sistema de alto voltaje del automóvil, aislando la batería de los componentes dañados del sistema de propulsión. También se activaron los airbags y el sistema de bloqueo de la transmisión.
El Qin L utiliza la batería Blade Battery de fosfato de hierro y litio patentada. Este tipo de batería se considera una de las más resistentes al sobrecalentamiento y al daño mecánico entre las baterías de tracción modernas. A diferencia de otras composiciones químicas, los elementos LFP son menos propensos a desarrollar un desequilibrio térmico durante la deformación.
La historia también es notable porque vuelve a poner en duda el estereotipo generalizado de que los vehículos eléctricos e híbridos son los que presentan el mayor riesgo de incendio después de un accidente. En la práctica, un incendio puede ocurrir tanto en un automóvil con batería como en un automóvil con un motor de combustión interna tradicional. Al mismo tiempo, mucho depende del diseño del automóvil, la naturaleza del impacto y la eficacia de los sistemas de protección.
Para los fabricantes chinos, estos incidentes reales se convierten en una demostración importante de la seriedad con la que la industria aborda hoy la seguridad de las baterías de tracción. Especialmente en el contexto del endurecimiento de los requisitos nacionales para la protección de las baterías, que entrarán en vigor en China en los próximos años.
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